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Una vuelta a la manzana no es suficiente para probar el carro que va a comprar

Los peores 'test drive' se dan alrededor de la vitrina, en línea recta, a ritmo de trancón y con un vendedor 'acosador' de copiloto.

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14 de febrero 2014 , 04:16 p.m.

Muchos distribuidores le ofrecen a su comprador potencial una vuelta con el carro de sus sueños para ‘enamorarlo’ rápidamente, una ventaja que él puede aprovechar al máximo si se conduce el vehículo con los cinco sentidos.

La primera recomendación: no se suba a un carro que jamás comprará. Escoja el ‘demo’ del tipo de modelo que busca y llévelo por las avenidas y calles que utiliza a diario para saber si se siente cómodo al timón: al usar rutas conocidas, puede percibir cómo funcionan las suspensiones, los ruidos de marcha, espacios de parqueo y demás detalles del potencial vehículo, en su vida diaria.

Esa prueba debe hacerse idealmente con quienes se beneficiarán del carro (la familia, los amigos) y a través de diferentes tipos de vías (pavimentadas, destapadas, con huecos, con rizados). La gran ventaja es que éstas no son nada difíciles de encontrar en este suelo lunar por el que circulamos a diario.

Otro test obligado: condúzcalo por subidas pronunciadas y con el cupo lleno. Pruebe los frenos y la aceleración sin pudor y esté atento al comportamiento de la suspensión cuando pase por ondulaciones, pavimento maltratado o en las curvas pronunciadas. No olvide que allí recae gran parte de la seguridad para los ocupantes.

Y una recomendación final: además de manejar, viaje un rato en los asientos traseros mientras otro conduce. Eso le da una idea de la vida a bordo, como el aire que se respira atrás, la comodidad de esos asientos o el comportamiento de la suspensión.

El gusto es individual

Cerciórese de que la línea, el tamaño, el tipo de carrocería, el color de la pintura y accesorios como rines, parrilla o las luces sean de su gusto.

Hasta el tapizado puede sonar

No admita ruidos excesivos en el tablero y las puertas.

Los ‘topeteos’ cuando pasa por huecos hablan mal de la suspensión.

Los sonidos de la lámina o los tapizados al cerrar las puertas denotan malos acabados.

Los chirridos al frenar se presentan con el uso, no en carros nuevos.

La barra de cambios debe ser precisa.

El aire acondicionado ruidoso termina por desesperar en un trancón.

Los chirridos de los asientos o traqueteo de los espaldares son signo de mala calidad.

El traqueteo de la puerta trasera es un defecto común de muchos ‘hatchback’.

No elija los que presentan funcionamiento disparejo del motor.

El ruido excesivo de la máquina delata mal aislamiento de la cabina.

Vea lo que nadie ve

La apertura y el cierre de puertas, capó y baúl debe ser suave, y la ‘luz’ que queda al ajustar debe ser pareja en todos los ángulos.

Los vidrios de ventanas, espejos y panorámicos no deben presentar ondulaciones ni defectos de montaje.

Visibilidad adecuada y espejos exteriores precisos.

Tablero, botones, puertas de las guanteras, espaldares de los asientos, terminaciones en los tapizados de puertas, pisos, techo y parales no tienen por qué presentar descuadres de algún tipo.

Las ventanas deben subir y bajar sin problema y ajustar perfectamente arriba y abajo.

Las molduras exteriores, como faldones, estribos, ‘spoilers’ o parachoques no pueden verse caídos o dejando ‘luz’.

El espacio de la cabina y del baúl debe ajustarse a lo que está buscando.

Hasta el tapizado puede sonar

No admita ruidos excesivos en el tablero y las puertas.

Los ‘topeteos’ cuando pasa por huecos hablan mal de la suspensión.

Los sonidos de la lámina o los tapizados al cerrar las puertas denotan malos acabados.

Los chirridos al frenar se presentan con el uso, no en carros nuevos.

La barra de cambios debe ser precisa.

El aire acondicionado ruidoso termina por desesperar en un trancón.

Los chirridos de los asientos o traqueteo de los espaldares son signo de mala calidad.

El traqueteo de la puerta trasera es un defecto común de muchos ‘hatchback’.

No elija los que presentan funcionamiento disparejo del motor.

El ruido excesivo de la máquina delata mal aislamiento de la cabina.

La comodidad es clave

Sea exigente con la ergonomía en pedales y timón, es decir, que estos accesorios sean fáciles de maniobrar.

Cerciórese de que el accionamiento del timón y los pedales sea suave y sin ‘topeteos’.

La ergonomía de asientos y espaldares delanteros y traseros también es clave (un asiento incómodo es ‘fatal’ en viajes largos).

El calor excesivo delata mal aislamiento del motor.

Una buena insonorización de la cabina habla de la buena calidad de los vidrios y los ajustes de las puertas.

No debe filtrar olores

Déjese seducir por el típico ‘aroma a nuevo’.

Si hay filtraciones del dióxido de carbono es que el escape está roto o la cabina deja colar el humo.

No admita olores provenientes del aire acondicionado.

Pregunte todo

Como cliente, tiene derecho a saberlo todo, desde los términos de la garantía y el funcionamiento del vehículo hasta los costos de mantenimiento.