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El nuevo Cardona, el que gana partidos... (Opinión)

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13 de febrero 2014 , 11:56 p.m.

No fue solo el gol. El gol fue, quizá, un premio, una recompensa, no para el confundido Nacional, sino para él, para Edwin Cardona, para ese volante '10' que desplegó todo ese talento que tiene guardado y que suele refundírsele, pero que últimamente brota.

Contra Newell's, Cardona demostró que es otro. Que ya no es ese volante disperso, refundido en la cancha, que jugaba cuando le nacía jugar, que escondía su talento en escándalos, en polémicas. No. Este Cardona tiene algo diferente. Irradia una inagotable entrega. Una insistencia paciente.

Asume, como antes no lo hacía, un papel preponderante. Va, viene, pide la pelota, la entrega redonda, la recupera, lidera, pelea, provoca, siente el partido, mete un pelotazo, da un cambio de ritmo, saca un latigazo, marca un golazo salvador…

Apareció cuando Nacional más lo necesitaba. En anteriores juegos ya había dado signos de su capacidad. Su pegada inquietante de tiro libre. Ese efecto maravilloso que padeció Millonarios, el pasado domingo. Pero frente Newell's, en el debut en la Copa Libertadores, en un partido que reclamaba compromiso y jerarquía, se puso el traje de héroe.

Lo había intentado una, dos, cinco veces. El gol ya le había sido esquivo, pero no se rindió; seguía rematando, insistiendo, como presintiendo que en cualquier momento le iba entrar. Lo merecía. Hasta que llegó su recompensa.

El 1-0 fue un respiro para un Nacional, que pese a los intentos, a las variantes, a los desbordes por las bandas, no encontraba la fórmula de la victoria. Además, se encontró a un rival complicadísimo, que lo atacó sin miedos, que lo irrespetó; al fin y al cabo tiene jugadores demasiado experimentados (Maxi Rodríguez, Trezeguet, Éver Banega…) como para ponerse a especular. Incluso, Newell´s pudo ganar y también hubiera sido justo.

El debut de Nacional no fue brillante. Quedó demostrado que será un grupo feroz, como se anticipaba. Pero es que este Nacional, aunque no encuentre claridad, tiene jugadores que pueden despejarle un partido irregular.

Solo resta esperar que lo de Cardona siga en ascenso. Que se apropie de esa confianza que le han dado el DT y sus compañeros. Que siga siendo protagonista por sus amagues eficaces, por sus lujos no intrascendentes, por sus remates insistentes y por esos goles salvadores.

PABLO ROMERO
Redactor de EL TIEMPO