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Defensa personal/ Opinión

13 de febrero 2014 , 06:56 p.m.

El tema de primera plana de los últimos días en periódicos de Colombia ha sido el de las agresiones que sufren las mujeres en el sistema masivo de transporte de la capital del país, donde los abusadores no desaprovechan la oportunidad de acosar, manosear y hasta cometer actos sexuales, amparados en la complicidad de las montoneras para hacer de las suyas impunemente.

Pero estas agresiones no son exclusividad de las ciudades grandes.

En una ciudad como la nuestra, las palabras obscenas, el acoso callejero, los tocamientos y agresiones sexuales son comunes y ocurren frente a las miradas indiferentes que alimentan este comportamiento hijo del machismo, pues se considera que es normal que los hombres actúen así.

Las víctimas se quejan de la falta de solidaridad, de que nadie las ayuda cuando están siendo víctimas de las agresiones.

Y tienen razón, pero no hay que olvidar que más de una vez ha ocurrido que los caballeros que salen en defensa de las damas han resultado mal librados. Como aquel caso registrado en TransMilenio hace unos meses, cuando un hombre trató de defender a dos señoras víctimas de un atraco y fue asesinado por el atracador.

¿Será que ante esta encrucijada la única salida que tenemos es tomar clases de defensa personal?

María Isabel Barragán
Periodista; mercurioagencia@yahoo.com