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El diario de una 'Belieber'

Presidenta de un club de fans de Justin Bieber en Colombia, cuenta cómo es seguir al cantante.

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13 de febrero 2014 , 06:49 p.m.

Lo que todas querían saber era a qué olía Justin Bieber. Kimberly Gutiérrez (18 años) acababa de abrazarlo, de decirle que lo amaba. Acababa de vivir el mejor momento de su vida. Antes de empezar el concierto del cantante canadiense en Colombia en octubre del año pasado en Bogotá, ella había podido estar con él un rato, menos de cinco minutos. Ahora estaba en la mitad del Coliseo El Campín rodeada de ‘Beliebers’.

“Huele a loción de hombre”, respondió a las decenas de seguidoras que, alrededor suyo, preguntaban lo mismo. El niño que empezaron a seguir cuando ni siquiera llegaba a los 15 años, ya pisaba los 20. Había crecido y con él, los escándalos. Kimberly o como la conocen dentro de las seguidoras de Justin Bieber, ‘Kim’, después de cinco años de seguirlo en redes sociales, en su canal de Youtube, leer libros y dedicar días enteros a él, había cumplido su sueño: verlo en persona. Difícil de entender para quienes apenas han oído del cantante por las polémicas que recientemente ha protagonizado. Pero toda una proeza para una ‘Belieber’, que ha pasado años soñando con ese momento.

No son simples fans, pero tampoco quieren que las sigan tildado de “locas obsesivas”, Kim dice que los ‘Beliebers’ son una familia. “Compartimos el gusto por la música, la letras, la voz y claro, el aspecto físico de Justin”, habla de él como si fueran amigos. Crecieron con él, así fuera a través de una pantalla de computador, porque desde ahí es, sobre todo, desde donde los seguidores de este cantante pasan gran parte de su vida como ‘Beliebers’. Se ponen como tarea lograr que los videos de Justin rompan el récord de ser los más vistos en Youtube en 24 horas. “He pasado días enteros haciendo F5 (actualizando) sobre un video de él para que sea de los más vistos”. Y como ella, miles de seguidoras en todo el mundo.

“Alguna vez hice 80 mil trinos, no dormía, no comía por estar pegada al celular. Todo hasta lograr que él me siguiera en Twitter. Y lo hizo. ¡Casi me muero!”, asegura Kim. Y aunque la exclamación que hace es una exageración, no pasa igual con ‘Beliebers’ de otras partes del mundo. Con la etiqueta #cutforbieber seguidoras publican fotos donde se ven cortándose alguna parte del cuerpo pidiéndole a Justin que deje de fumar, que deje de tomar, que pare con los escándalos. En las últimas semanas la intención ha cambiado. Se cortan y advierten que si el cantante es deportado de Estados Unidos ellas están dispuestas a quitarse la vida. Esto ocurre mientras cerca de miles de personas, también por redes sociales, han pedido al Gobierno de Estados Unidos que tome la decisión y lo saque del país.

Kim aclara que no todas las ‘Belibers’ son iguales. Dice que en Colombia y en los países vecinos la “devoción” por el artista no llega a tanto. “Lo más loco que intentamos hacer fue irnos en un carro y sin papeles a un concierto de él en Venezuela, cuando no incluyó a Colombia en la gira”, dice.

Explica el término con el que el cantante llama a sus seguidoras.“Believe es creyente y Bieber, el apellido de él. Al principio nos llamaba ‘Purple Ninjas’ porque el morado es su color favorito, pero después resultó más sonoro ‘Beliebers’ y así nos quedamos”. Y ya suman varios millones en todo el planeta.

Unas más extremas que otras, pero todas con la misma adoración. Ni los escándalos (drogas, fotos polémicas, líos judiciales) han hecho que dejen de seguir al cantante. ¿Por qué? Es la pregunta de muchos. “Nosotros valoramos más lo que él es como artista que lo que dicen los medios. Es un adolescente que, como cualquier otro, vive momentos difíciles por la fama o por cuestiones personales que en el caso de él pueden tener que ver con la relación que dejó hace un tiempo con Selena Gómez”.

Kim ha leído todos los libros que se han publicado de Justin, tiene los perfumes que llevan su marca para sus fans, su cubrelecho es de imágenes de él, tiene camisetas, afiches, libretas, botones. La lista es larga. Todo lo que haya en el mercado bajo esa ‘marca’ lo debe tener alguien que diga pertenecer a esta “familia”.

“Cuando empecé, hace casi cinco años, tenía llena mi habitación de afiches de él. Ahora tengo lo más importante, una foto de los dos, un poster autografiado y dos imágenes más que son especiales”, cuenta Kim.

Y aunque se reúnen cada mes para hablar de él, intercambiar noticias y regalarse objetos que tengan que ver con el artista, Kim reconoce que no es fácil ser una ‘Belieber’. “La gente se burla. Es difícil que entiendan que es un gusto musical tan respetable como cualquiera. Creo que tienen un estereotipo de que somos locas, obsesivas o bobas”. Y no es así. Tampoco tienen días alocados como los que últimamente él, por las noticias, parece tener. “Somos niñas y hombres tranquilos que compartimos un afecto especial por él. Nada de vicios ni de escándalos. Hay niñas de cinco años, pero también mujeres de 30”, cuenta.

“Sabemos que él no va por buen camino. Y eso nos hace sentir preocupación. La edad en la que está y la depresión de la que se ha dicho que está atravesando tal vez ha hecho que tenga comportamientos cuestionables”, dice. Lo defienden y no les da miedo enfrentarse por Twitter a los ‘antibiebers’, aquellos que cuestionan la virilidad de Justin o critican que la voz sea afeminada o simplemente se dedican en Facebook y Twitter a hacer memes y burlas hacia el cantante.

“Se ha vuelto moda decir ‘odio a Justin Bieber’. Sin saber por qué”, dice ella acerca de los contradictorios del fanatismo que despierta el joven. “Solo quien vive este sentimiento lo entiende”. Cuenta que cuando se presentó en concierto en Bogotá el año pasado estuvo cuatro días durmiendo en la calle, con una sola cobija y bajo la lluvia. Todo por lograr un buen lugar dentro del público. “Tal vez no haría eso por nadie más”, dice Kim, quien reconoce que muchos aseguran que el cantante utiliza a sus seguidoras para el mercadeo de su imagen. “Tal vez, pero yo también recibo algo de él, la felicidad que nos da su música no tiene precio”.

Ella y las más de mil personas que hacen parte de Colombian Purple Swan Fan en el país se dedican a hacer publicidad cada vez que se aproxima el lanzamiento de algún producto del cantante: una película, un disco, un video. Van con carteles, globos y camisetas invitando a la gente a conocer a Justin, el artista. “Lo hacemos porque nos gusta, porque queremos que le vaya bien, que su público crezca”.

También hacen eventos privados. Fiestas o desfiles de moda en honor a él. Componen canciones, le hacen himnos y algunas hasta tienen altares de adoración al cantante.

Lo que pocos saben de Justin Bieber

Los ‘Beliebers’ dicen que saben lo que muchos desconocen del artista. Por ejemplo, que su comida favorita es el espagueti y las hamburguesas, que su bebida favorita es la Sprite, que la marca de su ropa interior es Ralph Lauren, que apareció actuando en dos capítulos de CSI, que no le gusta leer, que su amor platónico es Beyoncé y que su máxima inspiración es Michael Jackson.

Pero si hay algo que define a una ‘Belieber’ es que sepa qué es la palabra ‘Kidrauhl’. Una respuesta corta dirá que es el apodo que le tenía a Justin su padre y el nombre del canal de Youtube en el que su mamá, cuando era muy pequeño, empezó a publicar sus videos cantando. Fue ahí donde lo descubrieron y fue ahí donde empezó su fama. Una explicación más larga irá acompañada de pequeñas anécdotas y detalles que solo una ‘Belieber’ podría dar.

REDACCIÓN ELTIEMPO.COM