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Seguridad: otra mirada

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13 de febrero 2014 , 04:32 p.m.

No es fácil abordar y comprender la problemática de seguridad en una ciudad como Medellín, máxime cuando se impone el impacto mediático del hecho delictivo sobre su juicioso análisis. Además, si bien la estrategia de seguridad debe ser integral, también exige diferenciaciones concretas para algunas comunas y territorios, aunque los delitos sean similares.

Es el caso de algunas modalidades de extorsión y vacuna: parte de la comunidad del sector nororiental las admite y entiende como un servicio de "seguridad" que prestan los combos y bandas, o como "un seguro" contra el accionar de la delincuencia. Distinto de cuando esta concreta una presión directa sobre la ciudadanía, como sucede en gran parte de la ciudad.

Esta práctica se ha venido consolidando y por eso algunas personas se sienten protegidas y entonces creen que están de más la institucionalidad o la fuerza pública. Se requiere orientar esfuerzos para suprimir esta confusión, que evidencia la necesidad de trabajar con mayor intensidad en los factores de orden cultural y educativo, a veces ausentes en el diseño de estas políticas. Proceso que debe ir a la par con los esfuerzos que hace la administración municipal por incrementar el pie de fuerza y dotarla de buena logística, mejorar la operatividad de los organismos de justicia y desarrollar mayor inteligencia y tecnologías en seguridad. Vale señalar que la efectividad que viene teniendo el Gaula Metropolitano es de resaltar constantemente.

También es preciso complementar el plan cuadrantes para que gane en efectividad operativa, impulsando la participación ciudadana y una cultura de la legalidad, mientras se mantiene la presión sobre los delincuentes, así no estén judicializados. A esta estrategia institucional se debe agregar una gestión que lleve al policía como individuo a que no se sienta solo en el cumplimiento de su deber. De allí la importancia de los frentes de seguridad, los comités y reuniones en este sentido y la comunicación permanente con los miembros de los cuadrantes

Por último, hay que comunicar acertadamente las realizaciones para que la ciudadanía se sienta más segura, sin confundir el análisis del hecho criminal con su simple difusión. La institucionalidad debe saber adelantarse al acontecimiento y emitir mensajes positivos, sin hacer apología del delito o de su autor, como sucede, en ciertos momentos, con algunos medios de comunicación, con algunos líderes sociales e incluso algunos funcionarios cuando reportan sus apreciaciones.

El liderazgo que ha promovido el alcalde Aníbal Gaviria se consolida en la ciudad frente a este tema en cabeza del vicealcalde de Gobernabilidad, Seguridad y Servicio a la Ciudadanía, Luis Fernando Suárez, y su equipo de funcionarios y con el reconocimiento del papel que juega el comandante de la Policía Metropolitana, José Ángel Mendoza Guzmán, garantizando sin duda que a corto, mediano y largo plazo la estrategia integral arrojará los resultados que los medellinenses esperamos.

Nota: En el momento de escribir esta columna, la ciudad recibe 1.000 policías y espera una cifra similar para los próximos días, concretando una buena alianza con el Gobierno Nacional.

e-mail: fajardolan@une.net.co
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Jaime A. Fajardo Landaeta

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