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El 'show' de la explotación / Crítica Mente

13 de febrero 2014 , 04:06 p.m.

12 años de esclavitud llegó a nuestras salas antecedida de gran expectativa. Al espectador corriente se le abre el apetito con sus nueve nominaciones a los próximos premios Óscar, incluidas las de mejor película, director y actor protagónico. Por su parte, los cinéfilos empedernidos querían saber qué haría, en su primera incursión a gran escala en Hollywood, el director y artista audiovisual británico Steve McQueen, quien había mostrado cosas interesantes en Hunger y Shame, dos cintas que tuvieron buena crítica y poca difusión comercial.

A esas credenciales se suma una trama relevante. La cinta está basada en la historia de Solomon Northup, un hombre negro que, a pesar de ostentar su libertad a mediados del siglo XIX en Estados Unidos, es secuestrado y vendido como esclavo.

Como lo anuncia el título, durante 12 años Solomon padece unas agresiones terribles y atestigua otras peores, mientras puede certificar su verdadera condición.

El tema de la esclavitud plantea muchos interrogantes interesantes. ¿Qué lleva a unos hombres a abusar de otros sobre la simple base del color de su piel? ¿Cómo se gesta la emancipación de los abusados? ¿Qué proceso vive la sociedad para superar semejante esperpento?

Steve McQueen ignora todas esas preguntas con una superficialidad pasmosa, y opta por el camino fácil: torear la sensibilidad del espectador con unas chocantes escenas que se regodean en la violencia hacia los esclavos.

Más allá de las buenas actuaciones de Chiwetel Ejiofor y Michael Fassbender, y de una estupenda edición de sonido, el espectador queda con el amargo sabor de una visión de la esclavitud que no solo es simplista y maniquea, sino además explotadora.

MAURICIO REINA
CRÍTICO DE CINE