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Bélgica legalizaría la polémica eutanasia infantil

La ley que será votada este jueves cuenta con el apoyo, según sondeos, del 74 % de los belgas.

12 de febrero 2014 , 10:50 p.m.

El Parlamento belga legalizará este jueves la eutanasia infantil, prevista para los adultos desde el 2002. La ley pone a Bélgica a la vanguardia en una controvertida materia, porque aunque en Holanda ya existe, está limitada a los mayores de 12 años.

La eutanasia infantil, que cuenta con apoyo, según los sondeos, del 74 por ciento de los belgas, solo es rechazada por los democristianos y la extrema derecha flamenca.

Para que pueda aplicarse a menores, se imponen varias condiciones. En primer lugar, un psiquiatra o psicólogo decidirá si el menor tiene capacidad de discernimiento y si, cuando pide la eutanasia, comprende sus consecuencias.

Además, solo se utilizará para niños con enfermedades incurables y en fase terminal que les provoquen dolores físicos insoportables, aspecto que decidirá un comité de tres médicos. Al final, será necesaria la aprobación de los padres.

Varios senadores quisieron quitar el requisito del consentimiento paterno. Alegan que es contradictorio exigir que el menor tenga capacidad de discernimiento, y a la vez, pedir la aprobación de los padres.

La norma prohíbe que sean los padres los que pidan la eutanasia del menor, pero no explica qué sucedería si el padre da el visto bueno y la madre no o viceversa.

Decenas de expertos pasaron por la comisión del Senado que preparó la norma. Pediatras, médicos forenses, psicólogos infantiles, que en su mayoría aprueban el avance legislativo porque hasta ahora se enfrentan a estos casos en la ilegalidad.

La crítica de los democristianos argumenta que la norma no es más que una ley símbolo que apenas se utilizará y que los médicos ya hacían frente a casos similares acelerando la muerte de los niños, tras hablar con ellos y con sus padres.

Según los expertos consultados en el Senado, en Bélgica podrían darse entre 10 y 15 casos cada año, la mayoría enfermos de cáncer en fase terminal, aunque en Holanda, en 12 años, solo se produjeron cinco casos.

La mayoría de la profesión médica respalda la ley, pero también hay voces contrarias. Gaston Verellen, pediatra de la Clínica Universitaria Saint-Luc, de Bruselas, explicó a EL TIEMPO que la ley “no es precisa, en particular sobre la evaluación de la edad de discernimiento”.

Además, Verellen estima que “no es necesaria porque existen alternativas a una ley para dar seguridad jurídica” y que la ley puede “banalizar” la eutanasia y provocar “una petición no suficientemente pensada y basada en emociones”.

Otra especialista en la materia, la doctora Hélène Antoine-Poirel, de la Universidad Católica de Lovaina, considera que la ley “es precipitada”, le faltan “análisis” y se legisla para casos excepcionales.

Antoine-Poirel cree que hay dudas sobre cómo definir la capacidad de discernimiento del niño y sobre si hay una demanda real o la presión de una parte de la profesión médica por el sufrimiento psicológico de padres con un niño en fase terminal.

Bélgica, con poco más de 11 millones de habitantes, aplica entre 1.000 y 1.500 eutanasias al año a adultos, lo que supone el 2 por ciento de los fallecimientos anuales.

IDAFE MARTÍN PÉREZ
Para EL TIEMPO
Bruselas