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Congreso solo recibió cinco respuestas en caso de 'hackeo' militar

Gobierno dijo en citación al Congreso que fachada solo podía "monitorear espectro".

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12 de febrero 2014 , 08:29 p.m.

En una sesión reservada, que se prolongó por más de 4 horas, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, y la cúpula militar dieron, ante la Comisión de Inteligencia del Congreso, las primeras explicaciones de los hechos que llevaron al desmantelamiento de una fachada de inteligencia y a la salida del cargo de dos generales.

Pinzón reiteró ante los ocho congresistas que integran la Comisión que las fachadas no solo son legales, sino necesarias en la lucha contra las amenazas a la seguridad nacional. Aseguró que la estación de ‘hackeo’ que terminó allanada por la Fiscalía se dedicaba al “monitoreo” del espectro electromagnético y no a “interceptaciones” de comunicaciones, actividad que requiere orden judicial.

La que se cumplió este miércoles fue la primera reunión de ese organismo, creado hace un año por la ley de inteligencia para ejercer un control civil sobre esa polémica actividad. Y aunque los senadores Juan Manuel Galán y Carlos Emiro Barriga coincidieron en señalar que se cumplió el objetivo de “regular a los organismos de inteligencia y conocer su funcionamiento”, otros, como Juan Lozano y Camilo Romero, criticaron el hecho de que los militares no respondieran las preguntas que envió el Congreso sobre este y otros episodios.

“Solo fueron respondidas 5 preguntas de las 64 que se formularon (...). Más información tienen los medios de comunicación que la que tiene el Gobierno”, enfatizó Romero. Lozano, por su lado, aseguró que seguirán “exigiendo explicaciones”. “No fue posible saber qué sucedió”, dijo. La Comisión de Inteligencia citará a una nueva sesión.

Al respecto, el ministro Pinzón dijo que “no puede estar de acuerdo” con los que pretendían que la sesión fuera una especie de “circo de leones para que de una vez se declare un culpable”.

Al mediodía del miércoles, cuando terminaba la reunión en el Congreso, una falsa amenaza telefónica llevó a la evacuación de la sede de la revista Semana, que en su edición electrónica del lunes 3 de febrero reveló la caída de la fachada y habló de los supuestos seguimientos ilegales a las comunicaciones de negociadores del Gobierno desde ese sitio.

REDACCIÓN JUSTICIA