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Un grupo de campesinos le cantan a la comida y a la tradición

Campo y Sabor, integrado por 11 personas, compone canciones relacionadas con productos del campo.

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12 de febrero 2014 , 03:59 p.m.

Ellos les cantan a la arracacha, al maíz, a la yuca y a los fríjoles (ellos dicen “frisoles”). Incluso le tienen una canción a la quinua, que reza así: “Fue el alimento sagrado del gran imperio del pueblo inca. 'Chenopodium quinua' la llaman los que la estudian con juicio (...), muy rica en minerales, carbohidratos y proteínas (...) se hacen panes y pasteles con su versátil harina...”

Quienes cantan son Campo y Sabor, un grupo de 11 campesinos que dividen su tiempo entre las labores de la tierra y la composición de canciones relacionadas con productos del campo. Para componer una letra investigan sobre los usos, las propiedades, el lugar de origen y el nombre científico del producto.

Por esta labor, el grupo ganó una categoría del Premio Somos Patrimonio ‘Sabores de nuestro saber’, organizado por el Convenio Andrés Bello en colaboración con el Ministerio de Cultura.

No es el único reconocimiento que han recibido. Su canción sobre la quinua hizo parte de la conmemoración que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) hizo en el 2013 de este cereal.
Según León Octavio Osorno, líder del grupo, el objetivo de su trabajo es retomar los saberes sobre productos que no se estaban consumiendo, para que vuelvan a ser importantes en la alimentación diaria. Con este criterio, Campo y Sabor ha publicado tres discos, dedicados a las hortalizas, las frutas y los forrajeros (utilizados para alimentar el ganado).

La primera canción del grupo fue 'El chachafruto', escrita, como todas las demás, por Osorno, quien también las canta. “La letra es un homenaje a la profesora de la Universidad Nacional de Palmira Nancy Barrera, que le dedicó su vida a investigar esa planta, que pocos conocían”, dice.

La creación del grupo se remonta a la experiencia vivida por Osorno después del terremoto del Eje Cafetero, en 1999. Él dirigió un programa de radio en la región en el que la comunidad le ayudaba durante las transmisiones en vivo. “Eran campesinos afectados por el temblor, pero además eran productores y músicos”, cuenta.

Ese modelo lo retomó en el 2004 con los campesinos de la vereda Chicoral, en el municipio La Cumbre, del Valle del Cauca. Ahí nació Campo y Sabor.

Los proyectos con reconocimientos

Tres propuestas colombianas recibieron menciones especiales en la categoría de investigación.
Se trata de los proyectos ‘Ingredientes y técnicas de tradición ancestral en la cocina afrocolombiana’, ‘Implementación de un mercado local como estrategia de protección de los saberes asociados a las cocinas tradicionales de Tarapacá, Amazonas’ y ‘Conservación y transformación de alimentos autóctonos de la región cordobesa para el fortalecimiento de su competitividad’.

REDACCIÓN EL TIEMPO