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El grupo 'Bananas' recuerda su peor escenario: la cárcel

Mike López, líder de esa orquesta, revive el tiempo que estuvo en prisión.

11 de febrero 2014 , 10:50 p.m.

Han pasado casi 20 años, pero el recuerdo sigue intacto. Miguel López, conocido como Mike López no olvida el momento en que fue detenido junto con el resto de la orquesta que dirigía, ‘Bananas’, cuando se alistaban para viajar a Suiza. Harían una presentación y confirmarían que eran uno de los grupos musicales más importantes de la época en el país. Fue en mayo de 1995 en el aeropuerto Ernesto Cortissoz, de Barranquilla, cuando el sueño se sepultó. En dos tamboras y un bongó fueron hallados cerca de siete kilos de cocaína. Los 15 integrantes de la agrupación fueron enviados a la cárcel. Los titulares de prensa lo registraron como un escándalo y la fama que tenían dio un giro.

Mike estuvo cinco años preso, fue condenado por el delito de tráfico de droga. Lo que vivió en la cárcel y las reflexiones que surgieron después de este duro momento serán llevadas a la televisión en ‘Arrepentidos’, una reciente producción de NatGeo y que será transmitida en toda Latinoamérica.

“Al principio no veíamos ningún atractivo en revivir ese dolor, pero después de pensarlo quisimos generar una reflexión con esto. Hablar de la injusticia que se cometió y que, en un país amnésico como este, muchas veces queda en el olvido”, dice desde Barranquilla, donde sigue en el negocio de la música, con el grupo ‘Bananas’, y está próximo a graduarse como administrador de empresas.

El abogado penalista que llevó el caso en defensa de la agrupación escribió un libro en el que sostiene que en el proceso, que se llevó a cabo bajo el sistema de ‘Justicia sin rostro’, se probó que los utileros y el percusionista de la época fueron los únicos responsables del delito. “Fuimos víctimas de un experimento de ese sistema. Con un juicio público otro resultado hubiera sido, no se hubiera podido hacer todo de manera floja y amañada, como sucedió”, dice Mike, de 55 años.

Él se refiere al sistema creado en los años noventa en el que se ocultaba la identidad de la mayoría de los jueces para protegerlos. Mike, que asegura que no sabía que entre bongos y demás instrumentos de percusión había droga, dice que el paso por la cárcel, aunque doloroso, le dejó una buena lección de vida. “Es una experiencia que marca la vida de cualquier ser humano. Uno es una persona antes y otra después de estar allí. Como dicen, la cárcel es la universidad de la vida. Al salir de ahí se valora mucho la amistad, la familia, uno es más valiente”, asegura.

Mike cuenta que un colombiano los contactó para hacer algunas presentaciones en Suiza. No había nada de sospechoso en eso. Estaban en su mejor momento y la música tropical colombiana tenía acogida en el exterior. “Organizamos el viaje y cuando nos alistábamos para salir del país nos detuvieron. No sabíamos que esa persona que nos buscó tenía un contacto en Colombia que se encargaba de infiltrar gente”, cuenta.

Mientras estuvo recluido en la cárcel La Modelo de Barranquilla su papá murió, sus hijas crecieron (las dos ya son profesionales) y el encierro y el sonido de las rejas, lo dejó trastornado.

“Salí de la cárcel y estuve con un tratamiento sicológico a raíz de la rabia. Desarrollé un trastorno obsesivo-compulsivo. Lo he ido superando pero hubo una época en la que no podía sentir que se cerrara una reja o si escuchaba un candado para mí era terrible, mortificante”, cuenta. Dice además que ver que una puerta está cerrada y él no tiene la llave le sigue generando malestar.

El mismo año en que los miembros de ‘Bananas’ fueron arrestados, Jairo Varela (cabeza principal del grupo ‘Niche’) fue recluido en la cárcel de Palmira (Valle) por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. Un año más tarde fue dejado en libertad al comprobarse que tales acusaciones eran nulas.

‘Bananas’ no corrió con la misma suerte. Y sus integrantes tuvieron que asumir la defensa de unos delitos que, según ellos, no cometieron. “Fue una época en la que muchos músicos cayeron en esas redes o se dejaron infliltrar y terminaron en líos con la justicia. Algunos pudieron demostrar su inocencia. Otros no”.

“De todo ese episodio solo me arrepiento de no haberme negado a dar una declaración porque así los legitimé. Debimos haber exigido justicia internacional y que las cosas no pasaran así, con tantas irregularidades”, asegura y advierte que con asesoría jurídica analiza interponer algún recurso para que resarzan el daño que, según él le hicieron injustamente.

“En Perú, donde también se dieron varios procesos bajo el mismo sistema se ha podido demostrar que hubo violaciones de los derechos humanos en los tribunales sin rostro (…) Acá no fue muy diferente y debe existir la forma de enmendar el daño que nos hicieron a muchos”.

‘Arrepentidos’

Jesús López, director de contenido de ‘Arrepentidos’ de NatGeo, cuenta que se seleccionaron historias que “mostraran el drama de personas que se vieron envueltas en situaciones como el tráfico de drogas, la esclavitud, la trata de personas (…) y que ahora tuviera una reflexión sobre lo que vivieron”.

López dice que no fue fácil que todos los protagonistas de las historias decidieran desempolvar el pasado para mostrarlo en televisión para un programa que desde el pasado este miércoles se ve en toda Latinoamérica. Sin embargo, como un ejercicio de sanación o simplemente para servir de ejemplo hablando de las lecciones que les dejó el momento, se decidieron.

Bajo el título ‘Cautivos’ se verá la historia de Mike, quien desde la cárcel logró grabar un disco (escuche una canción grabada en prisión) , ser profesor de otros reclusos y hacer de una ‘pesadilla’ un tiempo de aprendizaje.

REDACCIÓN ELTIEMPO.COM