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'Rifirrafe' por POT de Tunja

Camacol asegura que la propuesta hará que actividad constructora se vaya al suelo.

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11 de febrero 2014 , 10:47 p.m.

Camacol asegura que la propuesta hará que actividad constructora se vaya al suelo.

Mientras el gremio de la construcción de Tunja asegura que de aprobarse el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT) esa actividad económica se desaceleraría,
Planeación municipal opina que el documento busca ponerle orden a una actividad que por muchos años se desarrolló de manera desorganizada.

Camacol y sus directivas señalan que el documento realizado por la Universidad Nacional proporciona una serie de herramientas muy importantes para la ciudad, pero adicionalmente indican que de aprobarse el documento tal como está en este momento en análisis del Concejo desestimularía la construcción.

Manuel Vicente Barrera Medina, presidente de la junta directiva de Camacol Boyacá, mencionó que si el proyecto de acuerdo de revisión del POT se aprueba como está se elevaría el costo de metro cuadrado construido y que seguramente, de parte del gremio vendrían acciones de tipo jurídico sobre esa propuesta.

“La discusión es articular una ciudad sostenible que proponga interés a los inversionistas, pero por otro lado que se cuide el medio ambiente y se obtengan áreas públicas para la ciudadanía. Ese es el compromiso que tiene Camacol, conciliar el desarrollo urbano, con el tema ambiental y espacios públicos”, dijo.

Por su parte Martha García, directora de Camacol, aseguró que la propuesta de la Alcaldía es unilateral y que poco se ha tenido en cuenta al gremio y a la ciudadanía en las discusiones.

“En otras ciudades se han definido los POT de la mano de la ciudadanía conciliando los intereses de los sectores económicos lo que no sucedió en Tunja, simplemente se presentó un alcance filosófico del plan sin que la gente pudiera participar en una propuesta que afecta el futuro de todos”, comentó García..

Vicente Azula, arquitecto de Tunja, opinó que la idea no es hacer una ciudad de ladrillo y concreto sin espacio público, sino una ciudad amable para la gente.

“Creo que se pueden combinar las dos circunstancias, la de generar espacio público sin sacrificarlo, pero manteniendo un aprovechamiento mejor que cualquier inversionista busca, pero sin deprimir a la ciudad”, enfatizó Azula.

REDACCIÓN BOYACÁ SIETE DÍAS