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Yihadista afirma haber secuestrado a equipo de la Cruz Roja en Mali

Estas afirmaciones de secuestro tienen lugar en medio de un escenario de gran tensión en la región.

11 de febrero 2014 , 01:37 a.m.

Un responsable del Movimiento para la Unicidad y la Yihad en África del Oeste (MUJAO) afirmó a la AFP, este martes, que secuestraron en el norte de Mali a un equipo de la Cruz Roja Internacional (CICR), del que la ONG declaró no tener novedades desde el 8 de febrero. "Gracias a la ayuda de Dios capturamos un vehículo 4X4 de 'enemigos del Islam' junto a sus cómplices", declaró en una breve entrevista telefónica Yoro Abdulsalam, conocido responsable del MUJAO, precisando que se trataba de miembros del CICR y que se encuentran "vivos y con buena salud", sin dar más detalles.

El lunes, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) anunció que había "perdido contacto con uno de sus vehículos, ocupado por cinco personas", sin saber si se trataba de un secuestro. Se trata de cuatro miembros del CICR y un veterinario de otra organización humanitaria, todos malíes, desaparecidos el 8 de febrero cuando el vehículo en el que viajaban cubría el trayecto entre Kidal (extremo noreste) y Gao (noreste), según Alexis Heeb, un portavoz del CICR.

El grupo "había partido de Kidal para regresar a su base en Gao cuando se perdió el contacto, en circunstancias que aún ignoramos. Es importante no hacer especulaciones, aunque no descartamos niguna pista", precisó en un comunicado Christoph Luedi, jefe de la delegación de la Cruz Roja en Mali. Según éste, el CICR mantiene contactos regulares con autoridades del gobierno malí, así como con los diversos grupos armados que operan en el norte del país. "Llamamos a que se respete a nuestros equipos para que puedan cumplir con su trabajo", añadió Luedi. No se obtuvo ningún comentario de parte de las fuentes oficiales malíes o de las de seguridad.

El MUJAO es uno de los grupos aliados con Al Qaida en el Magreb islámico (Aqmi), que ocupó el norte de Mali en 2012 y en parte fue expulsado por una intervención militar francesa lanzada a comienzos de 2013, que sigue su curso. Este movimiento está muy presente en Gao y la región circundante. Yoro Abdulsalam está acusado de ser el jefe de un ala del MUJAO que realiza "grandes negocios" para obtener medios económicos, y hay quienes lo vinculan con el narcotráfico.

El MUJAO vuelve a la escena en el norte

Estas afirmaciones de secuestro tienen lugar en medio de un escenario de gran tensión en la región de Gao, donde muchos de su habitantes mencionan el regreso del MUJAO a la acción armada sobre el terreno. Un responsable del gobierno regional indicó que, el lunes, decenas de combatientes armados, supuestamente miembros del MUJAO, irrumpieron en la localidad de Djebock, a medio centenar de kilómetros de Gao.

Los insurgentes buscaban a un jefe tuareg que no se encontrba en ese momento en el pueblo. Tras dos horas de permanencia en el poblado, sin ser molestados, los hombres partieron, indicó la fuente sin dar más detalles. En un comunicado publicado el lunes, el Movimiento Nacional de Liberación del Azawad (MNLA, rebelión tuareg) había acusado al MUJAO de haber perpetrado la matanza de una treintena de "civiles tuaregs" el 6 de febrero en la localidad de Tamkutat (noreste de la ciudad de Gao), cercana a Djebock.

En el mismo comunicado rezaba que "como consecuencia de esta masacre terrorista, sus tropas se habían lanzado a una carrera de persecución de los asaltantes", los días 8 y 9 de febrero, matando a seis y tomando a dos prisioneros "árabes". La rebelión mencionó que hubo un muerto y un herido en sus filas, e indicó que algunos de los asaltantes huyeron cruzando la frontera con Níger, país vecino.

AFP