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Un exesposo despechado, un homicidio y tres capturas

Hombre creó un plan criminal para intimidar a mujer que ya no quería una relación amorosa con él.

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10 de febrero 2014 , 08:01 p.m.

Seis meses después del asesinato de Diana Marcela Barón Cruz, planeado y ordenado por su exesposo, la Policía capturó a los principales autores del hecho criminal, registrado en Suba.

El crimen ocurrió el 12 de agosto del 2013. Eran las 5:28 de la mañana cuando Diana, de 25 años, estudiante del Sena y madre de una pequeña, salió de su casa, localizada en el barrio Compartir, y caminó hasta un paradero de buses. En ese momento, aún en medio de la oscuridad, dos hombres se le acercaron y le provocaron una herida en el cuello antes de huir.

Segundos después, llegó al sitio Fabio Alberto Rocha González, de 48 años, exesposo de la víctima del inesperado ataque. Los investigadores de la Policía cuentan que este hombre, que se ganaba la vida como conductor de buseta, le pidió perdón a Diana antes de que ella fuera trasladada al Hospital Nuevo Suba, donde falleció.

La primera en detectar al posible sospechoso del caso fue la propia mamá de la víctima, pues, al llegar a la escena del crimen, quedó sorprendida con la presencia de Rocha porque él ya no convivía con su hija y porque estaba en el sitio de los hechos a esa hora de la madrugada, cuando en ese entonces él tenía su residencia en el sur de la ciudad.

Con esta primera pista empezaron a trabajar los detectives del grupo de homicidios de la Sijín.

Precisamente, el día del homicidio, en el momento en el que Rocha era entrevistado por los investigadores, le entró una llamada a su celular.

“Entonces qué, cucho. Necesitamos el resto de la plata”, sostuvo un hombre al otro lado de la línea.

La confesión

Rocha no resistió la presión del momento y terminó aceptando su responsabilidad como cabeza del plan criminal.

Lo primero que dijo fue que la persona que lo acababa de llamar era uno de los hombres que había contratado para intimidar, supuestamente, a Diana, ya que ella no quería retomar la relación amorosa, interrumpida meses atrás. Incluso, expresó que la joven no le dejaba ver a su propia hija y que la intención no era matarla. Pese a que en ese entonces aún no había una orden de captura en su contra, Rocha relató paso a paso su estrategia. Inicialmente le pidió a su ayudante de buseta, Fredy Gustavo Culma Castillo, de 35 años, que le ayudara a ubicar a dos hombres que le “pegaran un susto” a Diana.

Entonces, Culma fue hasta el barrio Gustavo Restrepo donde contactó a dos hombres, uno identificado como José Gerardo Millán Lancheros, que aceptaron el ofrecimiento por 500.000 pesos. El pacto con los criminales fue el siguiente: 200.000 antes del hecho y 300.000 después.

Así, los investigadores entendieron el significado de la llamada que Rocha recibió en la primera entrevista con la Sijín. Lo cierto es que este último fue capturado el 9 de noviembre del año pasado en Suba. Gracias a la información aportada por él fue localizado y capturado tiempo después el principal autor material del episodio: Millán Lancheros.

Finalmente, la Policía dio la semana pasada con el paradero de Culma, quien aceptó su coautoría en el crimen.

Por ahora solo falta encontrar al otro homicida, aunque los investigadores creen que los principales responsables ya están tras las rejas.

REDACCIÓN BOGOTÁ