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Droguerías están bajo la lupa de las autoridades

Establecimiento que vendía medicamentos falsificados y fábrica cayeron en operativo de la Policía.

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09 de febrero 2014 , 08:20 p.m.

Más de 100.000 tabletas de vitaminas, 800 plegadizas de antidiarreicos, 70.000 antiinflamatorios, 9.216 antigripales y 7.500 cápsulas de revitalizadores sexuales fueron incautados en una fábrica ilegal de medicamentos en Engativá (calle 64 n.° 103A-48), en el occidente de Bogotá.

Durante el operativo de la Policía Fiscal y Aduanera, personal del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) y la Fiscalía General de la Nación también se decomisaron 2.000 tapas de suero infantil, 20.000 empaques de pastillas y 2.000 etiquetas de antigripales. Además, en la localidad de Tunjuelito encontraron una droguería no certificada en la que se vendían los supuestos medicamentos.

De acuerdo con el general Gustavo Moreno, director de la Policía Fiscal, la fábrica y el expendio de estas falsas medicinas fueron ubicados el pasado viernes en horas de la tarde, gracias a un trabajo de inteligencia e investigación que desarrollan desde el 2013, cuando se sancionó a 19 farmacéuticas por distribuir medicinas falsas. El general agregó que a pesar de que a la fecha solo se ha establecido el expendio de falsos medicamentos en esta droguería, el seguimiento continúa para determinar la existencia de otros posibles distribuidores.

“La fábrica allanada en Engativá era artesanal, pero con instrumental para elaborar medicamentos como vitaminas, antidepresivos y productos para prevenir el sida y el cáncer” afirmó el general Moreno. Además, el hallazgo de 20.000 tapas de suero infantil da indicios de que se estaba trabajando en su elaboración.

Para la Policía, el mayor riesgo de esta situación es que el consumo de los supuestos medicamentos genera daños hepáticos, renales, cardiacos y neuronales.

También trafican

En la fábrica se encontró que falsificaban medicamentos venezolanos que a los ojos de los ciudadanos cumplían con las características de los originales.

El 60 por ciento de estas medicinas eran comercializadas en la frontera colombovenezolana, aprovechando que en la región se tiene la idea de que están libres de impuestos. El 40 por ciento restante era enviado a Venezuela. Ahí también compraban fármacos originales que ya habían expirado, para rellenar los empaques con medicinas falsas y distribuirlos en droguerías del país.

De acuerdo con el general Moreno, “esta es una modalidad criminal que busca eliminar sistemáticamente a los pacientes, pues ingieren venenos y no medicinas”.

Moreno agregó que la forma más efectiva de caer en el consumo de estos supuestos fármacos es evitando comprar en “droguerías de garaje”, sin acreditación o por internet, además de revisar las fechas de fabricación y vencimiento en cajas, y verificar que los frascos estén debidamente sellados.

REDACCIÓN BOGOTÁ