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Los colombianos tienen un componente europeo mayor que el pensado

Grupo de genética de la U. de A. presentó resultados de estudio sobre composición de los latinos.

09 de febrero 2014 , 02:33 p.m.

Los colombianos tienen un 10 por ciento de africanos, un 20 de amerindios y un 70 por ciento de europeos. Así lo concluyó el proyecto Candela, liderado en el país por el grupo de Genética Molecular (GENMOL) de la Universidad de Antioquia.

Durante dos años los investigadores revisaron la composición genética ancestral de 1.700 personas, por medio de 40 marcadores genéticos. Los resultados serán publicados en los próximos meses por la prestigiosa revista PLoS Genetics.

El mismo estudio se hizo en otros cinco países de la región (Argentina, Chile, Perú, Brasil y México), asociados en el Consorcio para el Análisis de la Diversidad y Evolución de Latinoamérica (Candela).

La articulación internacional la hizo el genetista colombiano Andrés Ruiz Linares, docente del University College de Londres, y quien en 1994 fundó el Grupo Genética Molecular de la U. de A., acreditado por Colciencias.

Según Gabriel Bedoya, coordinador de GENMOL, el objetivo general de este estudio que ya arroja sus primeros frutos fue mirar la diversidad en cada uno de los países participantes y conocer las diferencias existentes.

“Este tiene aplicaciones grandes pues se puede dilucidar la historia evolutiva del humano, que se originó hace 200.000 años. Por otro lado, la caracterización genética le servirá a las ciencias forenses en el futuro para identificar a una persona”, agregó Bedoya.

A cada voluntario le tomaron datos fenotípicos como la estatura, el peso, la medida de la cintura, la cadera, la forma y el color del cabello, el tamaño de la boca, la nariz, el color de los ojos, y el índice de melanina o color de la piel.
Luego, les extrajeron 8 centímetros cúbicos de sangre y les tomaron varias fotografías para realizar una máscara tridimensional para el estudio morfométrico.

Otra de las variables que midió la investigación fue la autodeterminación del componente ancestral, es decir, como se sentían las personas, si europeas, negras o indígenas.

En Medellín, donde la mayoría de los voluntarios fueron universitarios, la mayoría se consideró mestizo, lo que demuestra que reconocieron que no son nada puros, sino una muestra de todo que por azar se distribuye en la composición genética y fenotípica individual.

Lo mismo no ocurrió en otras zonas de análisis. En Brasil acertaron y se consideraron negros, pero los chilenos, que creían que eran más europeos, encontraron que primaba lo amerindio sobre los demás componentes, por la influencia mapuche.

Prevenir enfermedades

Bedoya dice que cuando la medicina se apropie de estos hallazgos la industria farmacéutica se revolucionará porque sabrán que dosis o composición suministrarle a determinado grupo poblacional para aliviar un dolor.

“Estamos descubriendo genes que producen enfermedades como la obesidad, la diabetes mellitus, la hipertensión arterial y el cáncer. Por ejemplo, una mujer con componente ancestral europeo alto tiene un 25 por ciento más de riesgo de sufrir cáncer de mama. Esto apenas inicia, pero dará de que hablar”, concluyó Bedoya.

OSCAR ANDRÉS SÁNCHEZ A.
Redactor EL TIEMPO