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Colombianos sufren por devaluación del peso en Argentina

Gobierno comenzó a aplicar el llamado 'cepo' del dólar, medida para obstaculizar salida de divisas.

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08 de febrero 2014 , 11:09 p.m.

La crisis cambiaria que ha vivido Argentina en los últimos años, con masivas salidas de dólares, ha obligado al gobierno a tomar medidas que afectan a la población y entre ella a muchos colombianos que estudian o trabajan y que ven cómo la ilusión de progresar en ese país se aplaza o se diluye.

A finales del 2012, el Gobierno comenzó a aplicar el llamado ‘cepo’ del dólar, una medida para obstaculizar la salida de divisas a través de las importaciones y controlando el mercado.

Contuvo la compra oficial de dólares, pero no combatió el mercado ilegal, donde la cotización es casi 50 por ciento más cara.

Así, muchos conseguían dólares en el mercado negro, hasta que en enero pasado, cuando se desató la devaluación, la prohibición de compra legal ya llevaba un año.

Meses antes, a las casas de cambio se les prohibió hacer giros al exterior y a las tarjetas de crédito se les impuso un impuesto de 35 por ciento cuando pagaban en divisas. De ahí la dificultad para operar con monedas que no sean el devaluado peso.

Colombianos se mueven

Para gran parte de los colombianos que residen en Argentina, la reciente devaluación de casi 30 por ciento, la mayor en 12 años, los cogió por sorpresa y les complicó su dinámica habitual y hasta les afectó su sustento, así como lo que habitualmente enviaban a Colombia.

César Jiménez, de Bogotá, tiene 24 años y lleva dos años estudiando Educación Física. Además, trabaja en un centro de atención telefónica, donde gana 7.500 pesos (unos dos millones de pesos colombianos) por un empleo de ocho horas, cinco días a la semana.

“Desde que comencé a trabajar envío a mis padres aproximadamente 350 dólares (unos 700.000 pesos) para ayudar en mi casa. Hasta noviembre pasado lo hacía a través de una casa de cambio, pero luego todo comenzó a complicarse y ahora ya no he podido ni comprar los dólares para enviarlos. Y aun si los consiguiera, no tendría cómo girarlos. La Afip (autoridad tributaria) no me lo autorizaría”, dice.

Para Diego Jaramillo, de 26 años, su situación actual no pudo resultar más paradójica. Acaba de conseguir empleo en un restaurante como ayudante de cocina, justo cuando estaba pensando en regresar a Bogotá y abandonar sus estudios de cine. “Mis padres ya no podían enviarme el dinero para pagar la escuela y la habitación en donde vivo”, cuenta.

“Y no es que tengan prohibido enviarlo, sino que no es conveniente. Desde que apareció, el ‘dólar blue’ (como se conoce en el mercado negro) no es rentable, porque los bancos, cuando lo reciben, lo pasan a pesos argentinos, pero al cambio oficial (7,92) y no a 12,75 (precio en el mercado negro); entonces salimos perdiendo”, dice.

Para Jiménez, cada vez es menos redituable trabajar en Argentina y enviar dinero al exterior. Por eso, dice, espera graduarse y volver a Bogotá.

En cambio, para Jaramillo, todavía es pronto para pensar en el regreso. “Estoy en el segundo año de la carrera y me queda mucho por aprender y ver en este país. Principalmente, cómo es eso de vivir devaluados y buscando dólar allí, donde es la moneda más preciada”, agrega el estudiante colombiano.

JOSÉ VALES
Corresponsal de EL TIEMPO
Buenos Aires