Archivo

El pueblo que le escribe a las Farc para que no extorsionen

500 habitantes de Angostura, en Antioquia, firmaron la carta que será enviada a La Habana.

notitle
08 de febrero 2014 , 08:56 p.m.

Carlos, de 24 años, les pide a sus amigos y vecinos que firmen la carta que va a enviarles a los negociadores de las Farc en La Habana. Esa comunicación, que ya firmaron más de 500 habitantes de Angostura (Antioquia), tiene un único fin: acabar con los ataques con explosivos, extorsiones y amenazas contra compañías madereras y de lácteos, principales fuentes de empleo del norte de Antioquia.

Silvotecnia es una de las empresas que se declararon víctimas del terrorismo en la región. Sus directivas decidieron cerrarla y más de 300 empleados se quedaron sin empleo. Otras 10.000 personas, entre familiares, proveedores y contratistas, están afectadas por el cese de actividades.

La secuencia de hechos por los que esa reforestadora tomó la determinación comenzó el 5 de diciembre, cuando dos camiones que transportaban madera fueron incinerados por hombres armados en la troncal a la Costa Atlántica, cerca de su centro de operaciones, en el corregimiento de los Llanos de Cuibá, jurisdicción de Angostura. Pero los ataques continuaron: días después, seis retroexcavadoras fueron incineradas por desconocidos, que intimidaron a los trabajadores y les lanzaron una contundente sentencia: “No vuelvan a trabajar o los matamos”.

Según un empleado que lleva 24 años en esa compañía, quienes los intimidaron se identificaron como miembros del frente 36 de las Farc. “Por la necesidad de trabajar sería capaz de regresar a mis labores, pero no hay nada que hacer, porque la empresa canceló contratos y allá no queda nada”, afirmó.

La situación de Silvotecnia, que dice haber dejado de facturar 2.500 millones de pesos tras su cierre, es la misma de otras compañías de la región. Entre la población se habla del cierre al menos de tres establecimientos comerciales, que no soportaron la presión de los ilegales y se desangraron por el cobro de ‘vacunas’.

Las amenazas e intimidaciones se reproducen en Yarumal, Briceño, San Andrés de Cuerquia, Ituango y Anorí, pero Silvotecnia es la única que aparentemente optó por salir de la zona. Natalia Quevedo, gerente de empresa, aseguró: “No sabemos por qué nos hicieron eso, si ni siquiera nos han extorsionado. Simplemente prendieron fuego a las máquinas y dijeron que no se podía sacar un palo más de la zona”.

Para José Miguel Vásquez, alcalde de Angostura, cabe la posibilidad de que, con la amenaza a Silvotecnia, quieran generar temor entre sus directivas y las de otras empresas. “Le pedimos a la gente que no caiga en ese pánico porque puede ser una forma de la guerrilla de mostrar fortaleza. Otra razón es que están pidiendo el pago de ‘vacunas’ y reaccionan ante la negativa”, expresó el mandatario.

El norte de Antioquia es la región de este departamento más convulsionada. Según la Gobernación, el frente 36 de las Farc, bajo el mando de alias ‘Ánderson’, es el responsable de la mayoría de hostigamientos a la Fuerza Pública, amenazas a la población y extorsiones. No obstante, las autoridades admitieron que existe la presencia de bandas criminales.

Con algo de temor, Carlos recorre las seis calles de su pueblo. Habla con los vecinos y trata de convencerlos de dejar a un lado el miedo. “Estamos sin trabajo; no hay nada que comer. Solo necesitamos trabajar y que así nos devuelvan la tranquilidad”, concluye.

VÍCTOR ANDRÉS ÁLVAREZ C.
Enviado especial de EL TIEMPO