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Está en jaque un parque amazónico

Indígenas del Yaigojé-Apaporis se oponen a que multinacional canadiense explote oro en la zona.

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08 de febrero 2014 , 08:55 p.m.

Un viejo conflicto entre nativos que habitan en el parque nacional Yaigojé-Apaporis y la empresa canadiense Cosigo Resources mantiene en suspenso el futuro de esta zona protegida, situada en el corazón de la Amazonia.

El enfrentamiento se resume en que los indígenas se oponen a la explotación de oro que esta firma pretende hacer en un sector del municipio de Taraira (Vaupés), en un área de reserva de 1’056.000 hectáreas y que también toca terrenos de los corregimientos de La Pedrera y Mirití (Amazonas).

El conflicto comenzó en el 2009, cuando Parques Nacionales impulsó la creación de este parque, que se consolidó luego de varias consultas previas con las comunidades (que dieron su aprobación mayoritaria a la formación del área) y que además fue avalada por la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, organización que consideró que los valores culturales y espirituales de los indígenas de esta región están íntimamente asociados a la conservación del medioambiente.

Sin embargo, dos días después de aquella declaratoria, en octubre del 2009, Ingeominas le otorgó un título minero a Cosigo, que abarca cerca de 2.000 hectáreas y que ahora la empresa canadiense reclama para su explotación.

Esta firma tiene otros dos títulos mineros, pero por fuera de Yaigojé-Apaporis.

Tres magistrados de la Corte Constitucional asumieron el caso luego de que un colono de la zona, Benigno Perilla, presentó una tutela para impulsar la extracción del metal con el argumento de que la consulta previa realizada para la creación del parque no había cumplido con todos los requisitos exigidos. Esa acción fue negada en primera y segunda instancia y luego pasó a la Corte.

Como dentro de los parques nacionales no se puede hacer ninguna explotación minera, los magistrados tienen dos opciones: impedir la explotación para que se consolide la formación de esta área de reserva o, en su defecto, cancelar la declaratoria de Yaigojé-Apaporis como área nacional protegida (o al menos sustraer de su actual área un sector para sacar oro).

“Sería lamentable que la minería tenga vía libre en esta zona, una de las más sensibles por su valor ecológico”, dijo Julia Miranda, directora de la Oficina de Parques Nacionales Naturales.

El caso ha causado tanto impacto entre organizaciones ambientales que los magistrados de la Corte Eduardo Mendoza, Nilson Pinilla y Jorge Iván Palacios viajaron el viernes a la selva para escuchar el testimonio de los indígenas. Allí estaban representantes del Ministerio del Ambiente y de Parques Nacionales.

EL TIEMPO habló con Yolanda Rojas, de Cosigo, quien aseguró que el objetivo de la empresa era ordenar y hacer sostenible una extracción minera que durante años se había hecho incluso en forma ilegal. Rojas negó que la empresa hubiera estado detrás de la tutela que interpuso Benigno Pinilla en favor de la empresa. Este colono así lo afirmó durante la audiencia con los jueces.

El Yaigojé-Apaporis es una de las 58 áreas protegidas que tiene el país. Allí hay más de 1.500 especies de plantas vasculares, 360 de aves y 443 de mariposas. También resguarda una rica tradición cultural, pues la habitan al menos siete pueblos indígenas.

REDACCIÓN VIDA DE HOY