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'Pensé que no podía volver a ser ciclista': Esteban Chaves

El pedalista colombiano reaparecerá este domingo en Mallorca, tras 358 días de su accidente.

08 de febrero 2014 , 08:47 p.m.

El próximo 16 de febrero se cumplen 12 meses del accidente del ciclista colombiano Esteban Chaves, que lo dejó casi un año por fuera del ciclismo en el mundo, pero este domingo, 358 días después de la caída, el campeón del Tour de l’Avenir-2011 regresará con algo de ansiedad y temor, pero con ganas de olvidar el 2013 y recuperar el camino perdido.

De aquella caída en el Trofeo Laigueglia, Chaves no recuerda nada. Asegura que fue difícil la recuperación y que pensó en decirle adiós al ciclismo. Ahora, todo ha cambiado y atrás, en el carro escoba, está el sufrimiento, la pérdida del equilibrio, los huesos rotos de la clavícula derecha, las lágrimas que derramó al verse casi que perdido para el deporte, la impotencia de no poder hacer mucho por su futuro y la idea de retirarse de la actividad. EL TIEMPO habló con él.

¿Qué recuerda del accidente?
Lo que me acuerdo es de la zona de alimentación en el kilómetro 100 y que me desperté dos días después en el hospital. Del accidente me dicen que fue en el kilómetro 130, que fue en una curva a mano izquierda, pero no me acuerdo de esos momentos y de los días posteriores.

¿Cuál fue la primera impresión cuando se despertó en el hospital?
Ahí estaba Oscar Peliciolli. Le pregunté que qué había pasado y él me contó. Mi primera reacción era querer hablar con mi familia, pero él me dijo que ya había hablado dos veces con ellos. La verdad, yo no me acuerdo de eso tampoco.

¿Qué fue lo más complicado de esos primeros días?
Estuve dos días más en el hospital. Me fui a la casa de una señora colombiana que vive en Italia y allí estuve 10. Lo más complicado era que la mayoría de veces el equilibrio no era el mejor y me trataba de caer cuando me ponía de pie. Eso fue por el golpe en el oído. Me daba mareo, no comía casi y no podía levantar el brazo.

¿Alguna impresión al no mover el brazo?
La normal. Esperamos que pasara el trauma craneoencefálico para saber qué se hacía, si se operaba la clavícula o no, pues la fractura fue descompuesta.

¿Cuántas veces fue operado?
En dos ocasiones. La primera fue la de la clavícula, a finales de febrero, y el 15 de mayo me operaron de los nervios del brazo.

Pero esa cirugía del brazo casi no la hacen…
Fue demasiado riesgosa esa operación, pero había que hacerla para salvar el movimiento del brazo. Si no se hubiera hecho, pues no lo movería en la actualidad. Se tomó la decisión luego de dos meses y medio haciendo fisioterapia en el Centro Biomédico de Bogotá.

¿Lo operaron a tiempo?
La respuesta que se esperaba no se daba. El brazo no mejoraba, la movilidad no era buena y tocó operarme. Fue difícil. Me despertaba todos los días y me daba cuenta de que la movilidad del brazo era igual y eso me angustiaba.

¿Pensó en retirarse tras ver que la lesión no evolucionaba?
Claro. Al principio uno que no ve la situación tan grave, pero cuando comencé a investigar, a leer sobre la lesión, pues me di cuenta de que era complicado, impresionante. ¿Cómo iba a montar bicicleta así? ¿Cómo voy a vivir así, pues ni siquiera podía levantar el brazo para comer? Ahí dije, que no podía volver a ser ciclista.

¿Cuál fue el día más crítico?
Antes de la cirugía fuimos a un examen para ver si los nervios estaban funcionando, si el brazo había ganado algo de movilidad, pero el resultado fue fatal, muy malo. La prueba salió idéntica a la anterior. Creí que había ganado algo de movilidad, de sensibilidad, pero el resultado fue otro. Ese día fue muy complicado. Se me derrumbó todo. Miré y me di cuenta que habían cirugías que nunca dieron resultado y eso me asustó.

¿Y cómo volvió?
Lo superé con la ayuda de la familia, de estar de la mano de Dios. Los médicos Sandoval y Gustavo Castro me ayudaron mucho, pues ellos siempre mantuvieron la ilusión viva de que no me iba a perder para el ciclismo. Mi familia me veía mal anímicamente y siempre estuvieron ahí.

¿Qué opinión le merece que el Orica lo haya firmado, aún sin saber si podría volver a correr?
Me sorprendió. Uno en esa situación de correr o no y ellos me proponen un contrato, un equipo del World Tour, pues eso fue una grata sorpresa.

¿Qué apoyo recibió de ellos?
De todo. Me ofrecieron todo lo que necesitara para la recuperación y no me apuraron para nada. Lo único que querían era que saliera adelante, que me recuperara sin importar el tiempo que me gastara.

¿Qué le ofrecieron específicamente?
Hacer la terapia a donde yo quisiera, en cualquier parte del mundo, pues ellos me costeaban todo. Insistieron que lo que necesitara lo pidiera, pero yo nunca lo hice. No podía pedirles más.

¿El Team Colombia lo dejó solo?
No tengo queja de nadie. El Team Colombia y Claudio Corti, así como el resto del grupo, se portaron excelentemente. Del Biomédico no tengo ninguna queja.

¿Qué sensación tiene, pues vuelve a la carretera 358 días después del accidente?
Ufff, mucha ansiedad, nervios, temor, miedo, no lo niego. Encontrarse otra vez en el lote no será fácil. Me pregunto varias cosas: ¿Cómo serán las cosas? ¿Cómo afrontar las carreras?, pero hay que hacerlo.

¿Qué exigencia le hacen en el Orica?
Quieren que vaya con calma. En las primeras carreras quieren que encuentre el ritmo otra vez. Cuando uno para por un tiempo corto, pues pierde y es extraño, pero luego de un año será mucho más complicado. Quiero hacer bien la Vuelta a España. Y hacerla bien será encontrarme dentro de los 15 o ganar una etapa o ganar la montaña. Si no se da, pues me servirá para la madurez.

¿Qué opinión le merece el nuevo equipo?
Son muy profesionales, muy tranquilos, no son engreídos y me han brindado todos sus conocimientos y hablo de todos: técnicos, entrenadores, masajistas, mecánicos y dirigentes.

¿Cuándo volverá el Esteban Chaves del Tour de l’Avenir, de la Vuelta a Burgos?
Es difícil saberlo. Vamos paso a paso y espero pasar primero Mallorca y encontrar la forma con calma.

¿Qué ha perdido deportivamente?
Todo: ritmo, fuerza, resistencia, fondo. Ahora volviendo a correr me daré cuenta de todo lo que he perdido y lo que tengo que recuperar.

¿Qué perdió en este año?
Nada, más bien gané mucho. Valoro mucho una buena salud, estar con mi familia, con los seres queridos, son cosas que uno a veces descuida y no debe ser así. Fue un año que me dio madurez de vida.

LISANDRO RENGIFO
Redactor EL TIEMPO