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El dólar por encima de los 2.000 pesos no asusta a los expertos

Hay consenso en que el impacto de la cotización actual es más positivo que negativo.

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08 de febrero 2014 , 06:23 p.m.

El regreso del dólar a un nivel por encima de los 2.000 pesos, hecho que no se registraba desde diciembre del 2010, no desvela a los especialistas.

De hecho, parece haber consenso en un concepto que defiende Carlos Gustavo Cano, codirector del Banco de la República: con un dólar por debajo de la barrera sicológica de los 2.000, el peso está sobrevaluado frente a la moneda estadounidense.

Hace menos de un mes, cuando el dólar ya había escalado hasta los 1.926 pesos, el gerente del Emisor, José Darío Uribe, le dijo al diario Portafolio que él y sus compañeros de la junta querían un peso con mayor valor.

“La tasa real de cambio está entre 2.000 y 2.100 pesos. Pero esta no es una medida estática, pues ese rango de equilibrio va cambiando con los fundamentales de la economía. En este momento me siento tranquilo por el alivio que un peso menos fuerte puede dar a la industria y la agricultura, dos sectores claves muy castigados por la revaluación”, dice Cano, quien aclara que no habla en nombre del banco central.

Con esa visión están de acuerdo el presidente de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), Guillermo Botero, y su homólogo de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), Javier Díaz.

Ambos valoran como positivo el precio actual del dólar (2.046 pesos, una cotización que no se veía desde el 2009), tanto para las exportaciones como para las importaciones, la industria y el agro. “No ha sido una devaluación aguda –destaca Botero–. Además, los comerciantes grandes tienen operaciones de cobertura, por lo cual la tasa no impacta las importaciones actuales. Tal vez importadores y comerciantes se preocupen por el futuro, pero yo veo un dólar entre 2.020 y 2.070 pesos”.

Inflación, el problema

Díaz, el representante de los exportadores, dice que, incluso si la tasa se sitúa entre 2.100 y 2.200 pesos, no debería haber problemas para ningún sector. “Creo que para toda la industria nacional, que compite con importados, esta cotización es positiva, pues le permitirá recuperar las cifras positivas después de varios meses de crecimiento negativo”, argumente el líder gremial.

Para el director de Fedesarrollo, Leonardo Villar, el indicador del que hay que estar pendientes no es la tasa de cambio, sino la inflación. Según él, la intervención del Emisor (con aumentos de las tasas de interés u otros mecanismos) no se haría necesaria ante determinado nivel del dólar, sino en caso de que el índice de precios tienda a salirse del rango meta de 2 a 4 por ciento anual. “Por lo pronto –agrega–, no se ve un riesgo de incumplir la meta de inflación. Todo depende de un conjunto de variables que no solo incluye el precio del dólar”.

Germán Nava, de la Facultad de Ciencias Económicas de la Nacional, cree que la inflación no debería subir a menos que sucedan cosas extraordinarias, como que la Reserva Federal (banco central) de EE. UU. reduzca en forma más acelerada la compra de papeles –dirigida a apoyar la liquidez de esa economía–, que el mes pasado bajó de 85.000 millones a 65.000 millones de dólares.

“Se ha venido generando el consenso de que si el dólar supera los 2.200 pesos empieza a ser problemático en el campo inflacionario, pero yo creo que es poco probable que supere ese techo. Pienso que la moneda tiende a estabilizarse por debajo de los 2.100 pesos”, estima Nava.

En conclusión, por ahora no hay motivo para encender las alarmas. Lo que sí habrá que monitorear es la velocidad del encarecimiento de la divisa, pues para la economía no es lo mismo que el dólar llegue a 2.200 pesos en pocos días que lo haga en un lapso de varios meses. “La velocidad de la subida de la tasa de cambio puede ser más nociva que un precio en particular, porque puede dar al traste con los presupuestos de los importadores, por citar solo un sector. Por eso, más que la tendencia al alza, lo que el Banco de la República tiene que controlar es la volatilidad”, concluye Germán Verdugo, gerente de estrategia en Colombia de Credicorp Capital.

¿Por qué sube?

La crisis económica que estalló en el 2008 hizo que EE. UU. empezara a estimular su economía con la compra mensual de 85.000 millones de dólares en bonos y acciones. Parte de todo ese capital llegó a países emergentes, como Colombia, lo que provocó una revaluación de sus monedas. Hoy, esos dólares están regresando a EE. UU. tras el repunte de esa economía y, en consecuencia, la divisa se encarece.

Así lo ven

Carlos Gustavo Cano
Codirector del Banrepública

“En este momento, la tasa real de cambio está entre $ 2.000 y $ 2.100. Por debajo de $ 2.000, el dólar está subvalorado”.

Javier Díaz
Presidente de Analdex

“Creo que esta cotización ($ 2.046) es positiva para toda la industria nacional, pues le permitirá recuperarse”.

Guillermo Botero
Presidente de Fenalco

“Tal vez importadores y comerciantes se preocupen por el futuro, pero yo no veo un dólar por encima de $ 2.070”.

Leonardo Villar
Director de Fedesarrollo

“Por lo pronto, no se ve un riesgo de incumplir la meta de inflación, que es el indicador del que hay que estar pendientes”.

ÁLVARO LESMES
Redactor de EL TIEMPO