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El LP vuelve a girar al ritmo de la música

El querido disco de 30 centímetros está lejos de volver a ser masivo, pero su consumo sigue al alza.

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08 de febrero 2014 , 05:28 p.m.

El elepé o long play (larga duración) está de regreso, cuando muchos lo creían muerto. En los Estados Unidos y el Reino Unido la demanda del acetato se disparó en 2013 de tal forma que en el primero las ventas llegaron a las 6 millones de unidades, un millón y medio más que en el 2012. En territorio británico el crecimiento de ventas alcanzó un 101 por ciento, el nivel más alto en los últimos 15 años, con 780 mil unidades.

Pese a las alentadoras cifras para un formato de vieja data que no representa todavía ni el cinco por ciento de las ventas de la industria, su despertar sí consolida al elepé como el formato más duradero e importante en la historia de la música, como lo recalcan los portavoces de la industria en ambos lados del Atlántico.

Los números del vinilo, como también se le conoce al elepé, fueron mejores el año pasado que otros formatos como el CD, cuyas ventas cayeron un 14,5 por ciento o los digitales, que en cuanto a álbumes enteros cayeron 0,1 por ciento (se vendieron 117 millones de unidades). Las ventas de temas digitales o canciones, según Nielsen Sound Scan, también cayeron en un 5,7 por ciento, al pasar de 1.340 millones a 1.260 millones de temas vendidos.

Sin embargo, el querido disco de 30 centímetros de diámetro –con más de medio siglo de historia y generalmente de color negro– está muy lejos de volver a ser tan masivo como a comienzos de los años 80, cuando álbumes como Thriller, de Michael Jackson, se vendían como pan caliente en este formato. (Solo en la primera semana vendió un millón de copias).

Hoy, los vinilos son adquiridos (casi el 70 %, según Nielsen Sound Scan) en tiendas independientes y especializadas, como Amoeba, en Los Ángeles (Estados Unidos). La mayoría de sus compradores son melómanos y DJ, que prefieren mezclar con acetatos.

En EE. UU., el primer lugar de ventas de vinilos no fue para grupos populares como One Direction o Justin Bieber, que marcan la tendencia de la industria musical. En este formato, el líder en ventas fue el dúo francés de música electrónica Daft Punk, con su álbum Random Access Memories, que vendió 49.000 elepés. Le siguió la banda de rock Vampire Weekend, con su trabajo Modern Vampires of the City, cuyas ventas llegaron a los 34.000 long plays. El número uno de los elepés en Reino Unido, según la Industria Fonográfica Británica (BPI, por sus siglas en inglés), también fue Daft Punk, seguido de Arctic Monkeys y David Bowie.

Son objetos de lujo

El resurgimiento del vinilo tiene, pues, una característica fundamental: la marginalidad. Su creciente consumo está ligado a un público selecto, disconforme con el audio digital (fácilmente ‘pirateable’), que extraña las portadas con el tamaño justo para convertirse en pequeñas obras de arte y que tiene los recursos necesarios para financiar un soporte que considera superior. Y es probable que esa situación se mantenga, pues ser un objeto de lujo, destinado a coleccionistas y amantes del sonido de antaño –muchas veces mejor mezclado–, no le ayudará a su popularidad y de seguro hará que se encarezca. Hablamos, ni más ni menos, de un formato que pasó de estar acostado en el fondo de un pozo a ponerse de pie. Que saldrá de ahí dando un salto o que salvará a la gran industria musical son quimeras.

Experto
‘Añoramos lo imperfecto, porque es cálido’

Para Ricardo Escallón, director del énfasis en Ingeniería de Sonido de la Universidad Javeriana, la calidad de reproducción de los vinilos es inferior a la del formato digital MP3, que es “bastante mala”. Mientras que la persona promedio es capaz de percibir sonidos de hasta 17.000 hercios de frecuencia –explica el experto–, el disco compacto (CD) ofrece un rango hasta los 20.000, el MP3 puede llegar a 13.000 con una compresión promedio (96 o 128 Kbps) y un LP no puede registrar más allá de los 11.000 hercios. No obstante, Escallón admite que al oído humano le resultan agradables ciertas distorsiones producidas por equipos análogos como los amplificadores de tubos.

“El mundo digital es perfecto, pero solemos añorar lo imperfecto porque nos transmite calidez”, concluye el ingeniero.

Nostalgia por la buena música de otros tiempos

Para el experto Ricardo Escallón, otra de las razones para añorar los vinilos es que en la época de su furor grabar era muy caro, por lo cual sólo los mejores músicos e ingenieros podían usar los estudios y, así, la calidad de los discos estaba casi garantizada.

Los elepés más vendidos en EE. UU. el año pasado

1. Daft Punk – Random Access Memories (49.000 copias)

2. Vampire Weekend – Modern Vampires of the City (34.000 copias)

3. Arcade Fire – Reflektor (31.000 copias)

4. Mumford & Sons – Babel (27.000 copias)

5. Mumford & Sons – Sigh No More (27.000 copias)

6. Queens of the Stone Age, …Like Clockwork (27.000 copias).

7. Bon Iver – For Emma Forever Ago (23.000 copias).

8. The Lumineers – The Lumineers (22.000 copias).

9. The National – Trouble Will Find Me (22.000 copias).

10. Justin Timberlake – The 20/20 Experience (21. 000 copias).

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