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Los que no quieren vivir más en las calles de Medellín

Humanizar, concienciar, educar y actuar: parámetros para prevenir e intervenir esta problemática.

07 de febrero 2014 , 08:24 a.m.

Cuando una persona ve la calle como su único hogar es fácil que pierda la noción del tiempo. Incluso, la cordura. Francisco Luis Montoya no recuerda hace cuántos años está en situación de calle, aunque aún se expresa con coherencia y humor sobre temas como la vida.

“Una posible solución a esto sería como en el fútbol: marcación uno a uno”. Esta analogía de Montoya, al igual que sus opiniones, son escuchadas y atendidas por fundaciones e instituciones gubernamentales.

“¿Sabe qué necesita cada uno de nosotros? Acompañamiento real”, agrega Montoya.

Para Yesid Álvarez, fundador del colectivo ‘Chocolate pal’ compa de la calle’, es de vital importancia humanizar este tipo de problemas. Además generar conciencia social y estatal de que el habitante de calle no es un ser aislado. “Hay que unir esfuerzos entre los involucrados en esta situación, que somos todos los que habitamos la ciudad”, agrega.

Héctor Fabián Betancur Montoya, secretario de Inclusión Social, define el trabajo que realiza esta dependencia como un hacer que las personas en situación de calle no se deterioren y que tengan posibilidades de combatir esos flagelos de la noche como la drogadicción y el ambiente hostil que hace mella en su salud y su estado psicológico.

Con una perspectiva espiritual la fundación ‘Aguapaneleros de la noche’ ofrece acompañamiento, alimentación y vestuario.
Dispuestos a ayudar se reúnen los martes y jueves en el barrio Niquitao, el sector de la Minorista y Barrio Triste.

El mayor incentivo para ella son las experiencias que han tenido en el grupo de trabajo. “El 10 por ciento de los integrantes de la fundación somos personas que estuvimos en situación de calle. Pero gracias a la ayuda de alguien salimos de allí”, afirma José Guillermo Bolívar, quien es el representante legal de la fundación.

Guiados por la misma razón, ayudar a personas vulnerables, el colectivo universitario ‘Chocolate pal’ compa de la calle’ tiene el propósito de crear una escuela popular que brinde de forma gratuita e integral educación a niños y jóvenes que viven en las calles.

El objetivo para este año, según explica Álvarez, es constituirse como fundación, y así iniciar el proyecto de escuela popular.
También piensan hacer brigadas de salud.

Trabajo conjunto

Una de las grandes metas de la Secretaria para este año es la formación de una red de organizaciones a través de la cual se puedan ampliar y versificar las estrategias de resocialización.

“Red de hogares para el alma y el espíritu es un proyecto que no solo se va a enfocar en el trabajo con los habitantes de la calle; al mismo tiempo, busca prevenir que siga en aumento la cantidad de personas que viven esta situación”, dice Betancur.

Además de ello, para mediados del 2014, esta Secretaría piensa tener listo el componente de granjas.

Este lugar estará totalmente adecuado para que los habitantes de calle, interesados, aprendan lo necesario en trabajo de agricultura.

Las metas de la Alcaldía para 2014

Para este año la alcaldía de Medellín, a través, de la Secretaria de Inclusión Social, pretende desarrollar dos proyectos enfocados en la resocialización.

La red de hogares para el alma y el espíritu, como una primera propuesta, es un proceso que busca integrar y articular el trabajo que realizan las fundaciones, colectivos y comunidad en general sobre este tema.

La segunda centra su objetivo en la ampliación de las opciones educativas que ofrece la Secretaría en términos de capacitación al habitante de calle que se resocializa.

El componente de granjas iniciará en julio próximo con un espacio llamado Acarpin, ubicado en las afueras de la ciudad. En este lugar se va a ofrecer capacitación en cultivo de plantas y agricultura. El objetivo es ofrecer un programa amplio y llamativo para que el habitante de calle decida resocializarse.

Eduardo Sánchez
Para EL TIEMPO
Medellín