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Así viven los muiscas que sobreviven en Suba

Más de dos mil familias hacen parte del cabildo indígena de la localidad.

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06 de febrero 2014 , 07:46 p.m.

Sin mantas ni ruanas ni joyas y vistiendo un atuendo normal y moderno se les ve transitar por la calles de Suba, a los habitantes con linaje muisca que aún alberga la localidad. La misma que un día fue resguardo indígena y que con el tiempo se transformó en un cabildo de ocho mil personas que defienden su territorio.

Hacia 1538, con la llegada de los españoles, la comunidad muisca de Suba fue reconocida como un resguardo indígena, pero solo hasta 1991 se reconoció legalmente ante la Constitución Política, dando inicio a lo que hoy se conoce como el cabildo indígena muisca de Suba; una organización autónoma y sin ánimo de lucro registrada ante el Ministerio del Interior.

Si bien más de 500 años atrás el Zipa estaba encargado de representar a la comunidad muisca, hoy el cabildo también lo encabeza un gobernador, seguido del vicegobernador, un alcalde mayor, un alcalde menor y alguaciles encargados de la seguridad; todos por elección popular.

Claudia Yopasá, una mujer de 31 años, de piel morena, pómulos salidos, que habla español perfecto, es la gobernadora y líder– desde hace dos años– del cabildo indígena de Suba, y aunque lleva una vida corriente, no olvida los orígenes de su apellido. “Nuestro principal objetivo es recuperar las raíces muiscas a nivel cultural, territorial, en usos y lengua, y aunque no ha sido una lucha fácil, tenemos muchos proyectos para hacernos visibles para que la sociedad entienda la importancia de conservar lo que dejaron nuestros antepasados”, señaló.

En barrios como el Rincón, Tibabuyes, Salitre, Casablanca y Tuna Alta, subsisten los apellidos Nivia, Niviallo, Mususú, Chipo, Cera, Bajonero, Quinche, Caita, Cabiativa y Yopasá, que conforman las familias (antes clanes) muiscas de Suba y aunque viven, estudian y trabajan como cualquier otra persona común, conservan costumbres que mantienen viva la memoria histórica. En total conforman 2.500 familias.

Este cabildo es el más grande a nivel Distrital y con Bosa son los dos únicos muiscas que quedan en la ciudad. Y aunque gozan de algunos beneficios a nivel de atención médica en hospitales públicos (no pagan ‘copago’) y en universidades (ingreso a instituciones públicas), consideran que aún siguen siendo ‘desplazados’ y poco tenidos en cuenta. “Somos dueños de territorio, pero sin un lugar claro dentro de la sociedad. No nos tienen en cuenta, siempre nos hemos visto vulnerados, por eso nunca nos han visibilizado. Cuando uno dice que es muisca, la gente se sorprende y no entiende como hay indígenas aun viviendo en la ciudad”.

El humedal Tibabuyes, Juan Amarillo, cerro la Conejera, Mirador de los nevados y Parque del indio, son algunos de los escenarios naturales territorio de los muiscas, pero que hoy reclaman con tristeza debido a la urbanización: “Los cerros tutelares nororientales son el pulmón de Bogotá, entonces por qué los quieren seguir edificando”, aseguró Francelina Viasus Yopasá, tesorera del cabildo.

Encaminan diferentes proyectos en comunidad

Que la lengua muisca se practique en escenarios educativos es una de sus metas

Son varias ideas que el cabildo lleva a cabo para que la tradición no se pierda, una de ellas es enseñar a los niños de la comunidad (entre 0 y 5 años), el 'muisscubum', la lengua tradicional muisca, en un jardín propio ubicado en el barrio Bilbao. Allí les enseñan a cosechar la quinua y el maíz, para después aprenderlos a preparar para el consumo. De igual manera vienen trabajando un proyecto para que la medicina tradicional ancestral (abuelos muiscas) sea tenida en cuenta en la medicina occidental; ya se hizo un piloto hace cuatro años con el Hospital de Suba y fue bien recibido por toda la población. “Nuestras abuelas son parteras, curanderas y sobanderas gracias al conocimiento que han adquirido tras años, esto puede ser un gran aporte para la medicina actual”, aseveró Yopasá.

Datos curiosos de la Suba Muisca

*Parte de Sotileza, Lindaraja y Calatrava pertenecen a muchas familias de la comunidad muisca; aún hay títulos coloniales que dicen que esas familias eran dueñas de esas tierras.

*Suba significa ‘Flor del Sol’.

*La plaza de Suba era un parque Colonial donde reposaban tesoros de los muiscas.

REDACCIÓN MI ZONA EL TIEMPO