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'Los países exitosos tienen docentes de calidad': Michael Fullan

Una autoridad mundial en reforma educativa, da salidas a las malas calificaciones del país.

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06 de febrero 2014 , 07:40 p.m.

La Fundación Compartir entregará al Gobierno, el próximo 12 de febrero, el informe ‘Tras la excelencia docente’, un diagnóstico sobre la docencia en Colombia, en el que proponen las medidas necesarias para que el país subsane las fallas en este pilar de la educación, en un plazo máximo de 10 años.

Compartir asegura que en ese tiempo, el Gobierno deberá, para tener una educación de calidad mediante una reforma sistémica, invertir 3,5 billones de pesos anuales.

En el estudio se analizaron los casos exitosos de cuatro países que hoy tienen el mejor desempeño en pruebas de conocimiento internacionales: Singapur, Finlandia, Corea del Sur y Canadá. Este último, un caso representativo de reforma educativa a partir del mejoramiento de la calidad docente.

Uno de los principales artífices de esta transformación en Canadá es el canadiense Michael Fullan, quien desde el 2003 se desempeña como Asesor Especial en la Educación para la Premier de Ontario, donde ha logrado, entre otras, que la graduación de bachilleres aumente de 68 a 83 por ciento.

Fullan es una autoridad mundial en reforma educativa y ha sido consultor de políticos y líderes en Uruguay y Chile en temas relacionados con la forma de lograr mejores profesores. Fue decano del Instituto de Ontario para Estudios en Educación de la Universidad de Toronto, y es doctor honoris causa de la Universidad de Nipissing (Canadá) y de la de Edimburgo (Escocia).

En el 2012 recibió la Orden de Canadá (máximo reconocimiento civil de ese país) y ha escrito libros como Liderazgo en movimiento, Cambio en el liderazgo en la educación superior, y El rector: maximizando impacto.

La próxima semana vendrá a Colombia, invitado por la Fundación Compartir para revisar el informe ‘Tras la excelencia docente’ y dar las recomendaciones pertinentes.

Movimientos estudiantiles del mundo propugnan por una educación gratis y de calidad, ¿es posible lograr ambas cosas?

Todos los países exitosos lo son porque tienen educación universal gratuita, desde el preescolar hasta la secundaria. Los países pobres que no pueden afrontar este gasto tienen colegios privados que intentan suplir las necesidades, pero la meta tiene que ser tener educación universal gratis y de calidad, con lo que se logra que los niños vayan al colegio, se queden en él y finalicen sus estudios.

Esto tiene consecuencias económicas y sociales. Hay pruebas de que la educación gratis redunda en aumentos en el PIB.

¿Cómo se alcanza esta meta en la educación superior?

Es necesario que haya formas de incentivar a los estudiantes que no tienen como pagarlo, bien sea con formas de financiación o con becas. Así como hay costos de matrícula, debe haber maneras de facilitar los pagos.

Hoy se apunta a los profesores como el factor más determinante para una educación de calidad. ¿Cómo lograrlo y cuál es el tipo de profesores que se necesita?

En los países exitosos en educación, la calidad de los docentes es un ingrediente fundamental. Las claves para lograrlo son: atraer a la gente hacia la carrera docente, que los estudiantes mejor calificados en la universidad sean reclutados para esta carrera y verificar que estos buenos estudiantes tengan habilidades para trabajar con niños y con otros profesores, pues el trabajo en equipo es clave en esta transformación.

Hay otro factor transversal y es lograr que la sociedad respete a los profesores, no solo en términos salariales sino en el prestigio que merece esta profesión. Es una meta que Colombia debe cumplir en 10 años. Otro elemento es que los docentes tengan buenos colegas y buenos líderes una vez empiecen su ejercicio profesional, para generar lo que llamo capital social. Es una combinación pequeña, pero poderosa.

¿Cómo lograr que tengan ese prestigio que se merecen?

Es un objetivo que se logra en el largo plazo y es posible si los líderes políticos tienen un compromiso decidido por hacer de esta una prioridad política, centrando su atención en el valor de los maestros para el desarrollo económico y social.

Es clave trabajar con la gente para convencerlos de que los profesores hacen parte de la de la solución para una mejor educación. Esto es posible si se da continuidad a esta prioridad, por lo menos, durante 10 años.

Una falencia del sistema docente en Colombia es su falta de pertinencia con relación a las exigencias del mundo actual...

Las formas viejas de enseñar son aburridas y poco efectivas, por lo que la transformación debe pasar por cambiar las pedagogías. Es imprescindible utilizar información diagnóstica sobre cómo los estudiantes están aprendiendo para determinar la calidad de las prácticas docentes y mejorar la motivación y las habilidades de los estudiantes. Como en cualquier otra carrera, debe haber evaluación de la experticia de los docentes.

Todo tiene que hacerse de manera explícita, diciendo: “Así es como luce la vieja enseñanza y esto es lo que no está siendo efectivo y esta es la nueva alternativa y por esto es que es efectiva”. Eventualmente, los profesores se sentirán atraídos por estas nuevas herramientas porque funcionan mejor y los estudiantes se involucrarán más y obtendrán mejor resultados.

En América Latina, el modelo de enseñanza en casi todos los países es el tradicional: un profesor dictando clase frente a sus alumnos, ¿es esta la correcta manera de enseñar?

No, no lo es; pero tampoco me compete criticar las formas de enseñar del pasado ni culpar a quienes enseñan así, porque así fue como aprendieron a hacerlo. La pregunta que debemos hacernos es cómo apoyar a estos viejos maestros, para cambiar su forma de enseñanza, sin dejar de atraer nuevos profesores.

Hoy las sociedades se mueven y evolucionan rápido debido al avance de la tecnología. ¿Cómo evitar que los estudiantes se vuelvan obsoletos en pocos años?

En mi libro Estratosfera abordo cómo integrar la tecnología con la pedagogía y explico que los profesores deben ser más entusiastas, pues la tecnología entra a los colegios a una velocidad para la que ellos no están preparados. Las tecnologías son tan fuertes que se abren su propio camino en los colegios. Ahora el trabajo está en pensar en ellas como una “buena razón de fuerza mayor” que, aunque causa problemas a veces, son inevitables. La pregunta que se deben hacer los profesores es cómo sacar ventaja ellas, más cuando los estudiantes son cada vez más hábiles.

Algunos asiáticos tienen modelos educativos exitosos. ¿Qué deberíamos copiar?

Más que mirar a Asia, debemos hacerlo hacia nuestro continente, donde tenemos modelos que podemos copiar. Más que copiar, hay adoptar lo más oportuno para crear una versión de esos componentes.

Lo mejor es estar seguro de que se tienen las mejores piezas, como hizo Compartir en su estudio y empezar a trabajar con esas ideas, recibiendo la orientación de los modelos exitosos y tomando prestadas ideas para desarrollarlas con las capacidades propias.

Usted habla de ‘reculturalizar’ los colegios, ¿qué quiere decir esto?

La cultura, en educación, son los valores, habilidades y capacidades que las personas deben trabajar interactivamente. La vieja cultura es la de un profesor trabajando dentro de un salón sin interactuar con sus colegas y con el rector.

‘Reculturalizar’ es lograr que los profesores trabajen juntos para solucionar los problemas de la educación. Así, si vamos a un colegio que tiene una cultura colaborativa, los profesores trabajarán juntos, con el rector a la cabeza del liderazgo.

Los resultados de las últimas pruebas Pisa sacudieron al país. ¿Qué debemos hacer con miras al futuro para revertirlos?

Para mí, las Pisa son un indicador entre muchos. Es importante que los países desarrollen y confíen en sus propios mecanismos de evaluación de estudiantes y docentes. Yo diría que las Pisa no tienen la verdad absoluta, pero son un buen punto de referencia para ver cómo se avanza en algunos niveles.

¿Cuáles son los mayores retos de la educación en el mundo?

Inspirar a los profesores para que pongan su energía en desarrollar habilidades y buscar mejores líderes escolares y rectores que ocupen un lugar preponderante en la calidad educativa. Motivar a los estudiantes no debe estar en la parte de arriba de la lista, porque buenos profesores y rectores motivaran a los estudiantes automáticamente.

¿Cómo imagina la educación del futuro?

La tecnología será más prominente, habrá mayor compañerismo entre profesores y estudiantes, quienes trabajarán por las necesidades de las sociedades y en problemas locales como la sostenibilidad. Los estudiantes estarán a cargo de su aprendizaje y los profesores en una función de acompañamiento. Los alumnos aprenderán en las aulas y seguirán haciéndolo fuera en grupos de estudio. En algunos países ya está empezando a ocurrir.

NICOLÁS BUSTAMANTE HERNÁNDEZ
Redacción Vida de Hoy