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Frenesí, tumulto y buen ambiente, matices de Bogotá en Día sin carro

EL TIEMPO realizó un recorrido por el suroriente de la capital. Esto fue lo que encontramos.

06 de febrero 2014 , 04:45 p.m.

Faltaban pocos minutos para las 6:30 a. m., momento en el que comenzaba a aplicar la restricción para carros particulares en la ciudad, y los autos que aún transitaban por el suroriente andaban a toda marcha para evitar ser multados. (Vea también: Un vistazo en cámara rápida al día sin carro)

Mientras tanto, en el barrio 20 de Julio, los bogotanos que con frecuencia se trasladan a sus empleos, colegios o universidades en buses públicos, salieron a las calles esperando que uno de esos vehículos, que llevaban pasajeros apretados contra las puertas, los recogieran.

Algunos tuvieron suerte y se aglutinaron en los colectivos; otros en cambio, prefirieron usar TransMilenio, porque según señalan, es más rápido, aunque tan incómodo como los demás buses.

Hubo uno que otro valiente que se decidió por la bicicleta y para ello debían compartir la vía con taxis y motocicletas, que salieron en cantidades a las calles, para llegar a la avenida Primero de Mayo con carrera sexta, donde se habilitó un carril hacia el norte para los amantes de la cicla, peatones o quien quisiera apoyar los medios de transporte alternativo. Sin embargo, tuvieron que tragarse el humo de camiones y busetas que contaminan sin reparo.

Algunos ciclistas olvidaron revisar sus caballitos de acero, por lo que junto a los andenes se observaban algunas ‘pinchadas’ o con los pedales sueltos.

Al llegar al centro de la ciudad, se veían grupos de estudiantes que para hoy habían organizado caravanas de bicicletas, con el fin de acompañarse en los recorridos. Mientras tanto, las estaciones de TransMilenio de la carrera 10 fueron desocupándose con el paso de las horas.

La ciclovía se llenó de trabajadores que transportaban sobre sus bicicletas canastas, papel y hasta bultos de papas. Por este diverso panorama transitaron bogotanos como Luis Miranda, quien aprovechó el día para subir a Monserrate y luego desplazarse hasta su casa en el barrio Trinidad Galán.

“Esta jornada deberían hacerla dos o tres veces por año, y poner más restricciones, porque hay mucho camión, bus y moto. Así este día no tiene sentido, porque se contamina igual”, aseguró.

Wílmer Santos, quien transitaba por la ciclorruta de la calle 53, indicó que “el día sin carro es positivo para el ambiente, pero debe hacerse más seguido, porque un día no es suficiente”.

Partidos políticos como La U y Cambio Radical aprovecharon este día para enviar caravanas de ciclistas repartiendo publicidad política, lo que incomodó a algunos de los biciusuarios.

La calle 26 fue una de las vías donde más carriles se habilitaron para las ciclorrutas, pues uno de los carriles de carros particulares, que va de oriente a occidente, fue habilitado para ciclistas y peatones.

Finalmente, en el recorrido realizado por EL TIEMPO, sólo un conductor fue multado en la carrera 31 con calle 33, por sacar su vehículo particular. (Vea también: Contaminación de vehículos que circulan)

REDACCIÓN BOGOTÁ