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Alerta en Medellín por uso de malla adelgazante

Esta se sutura con cuatro puntos sobre la lengua de los pacientes para que pierdan peso.

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05 de febrero 2014 , 10:25 p.m.

Una alerta sanitaria, enviada por el Ministerio de Salud de Costa Rica al Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos (Invima) y replicada por este a las seccionales de salud, puso en aprietos a los especialistas en malla sublingual.

Según Fernando Taborda, de la Seccional de Salud de Antioquia, este dispositivo de uso médico, conocido también como ‘malla adelgazante’, no cuenta con el registro Invima y por lo tanto su importación, comercialización y uso no están autorizados.

“El Ministerio de la Protección Social, en el decreto 4725 de 2005, le dio un plazo a los fabricantes de estos dispositivos para que hicieran su respectivo registro, y en este caso no se hizo. Aclaro que no estamos hablando del procedimiento, sino del dispositivo”, agregó Taborda.

Esta malla (RAG 1), que se sutura con cuatro puntos sobre la lengua de los pacientes para que pierdan peso, fue patentado en México por el cirujano Raúl Góngora.

Hace tres años, un par de especialistas colombianos viajaron, aprendieron, recibieron la franquicia y empezaron a usarla en el país.

Uno de estos fue el cirujano maxilofacial José Vicente Vallejo, pionero de la técnica en el país. Hace tres años abrió un consultorio en la ciudad y realizó publicidad ofertando sus servicios.

“De manera no oficial realicé en ese entonces una consulta a un alto funcionario del Invima y me dijo que la malla estaba hecha de prolene y que este material ya se usaba en Colombia, con beneficios investigados, que no hacen reacción a estructuras anatómicas, es bioinerte y biocompatible”, sostuvo el especialista Vallejo.

Este cirujano considera que la prohibición de la malla, que divulgó la Seccional, “es moralista y absolutista, porque le niega a los pacientes la posibilidad de usar un proceso mínimamente invasivo, con riesgos bajos, que le posibilita a personas obesas ser felices, tener una vida sana y con buenos hábitos de vida, debido a las patologías que produce el sobrepeso”.

Para Vallejo, la medida puede responder a intereses económicos, o es para frenar el mal manejo de personas sin preparación académica que ponen en riesgo a los pacientes. “Esta técnica no es para todos y no la pueden aplicar todos. Hay exámenes previos laboratoriales para determinar si puede o no instalar”, dijo Vallejo.

‘Nunca he mentido’

Una vez concluyen las pruebas diagnósticas, se aplica anestesia local antes de suturar la malla sobre la lengua. En los dos meses siguientes el paciente visita al especialista cada 10 días y tiene una dieta líquida basada en caldos, gelatinas, yogurt, jugos y licuados.

El método tiene una carga psicológica porque el paciente recuerda todo el día que está en tratamiento. Si muerde algún sólido el paciente siente un leve dolor en la lengua que no deja huellas posteriores. En ningún momento se impide la vocalización. La mayoría de los pacientes pierde 10 kilos en un mes.

Según la página web oficial de la ‘malla adelgazante’, en Colombia solo cinco personas tienen autorización para usarla, pero Vallejo reconoce que hay una proliferación de consultorios ‘piratas’ y que en ese sentido sí es sana la medida “radical”.

Hace apenas dos años, Góngora, el creador, fue invitado al VIII Congreso Internacional de Cosmetología y Medicina Estética, que se realizó en Barranquilla, para hablar de su invento.

Mientras se aclara la situación, Vallejo prefirió no dar más citas y solo atender a quienes ya están intervenidos. “Hago parte del sector salud y soy respetuoso del Invima. Nunca he engañado a los pacientes ni lo he hecho en el ostracismo”, concluyó.

Por su parte, Taborda insistió que los prestadores de servicios de salud saben que deben cumplir el sistema obligatorio de garantía de la calidad y que el paso a seguir, como ente rector, es la toma de medidas administrativas para quienes continúen importando, comercializando o instalando este producto.

ÓSCAR ANDRÉS SÁNCHEZ A.
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
MEDELLÍN