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Suspenden contrato de U. Distrital en Bosa por nuevas irregularidades

EL TIEMPO encontró que el director del equipo que adjudicó licitación trabajó para firmas ganadoras.

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05 de febrero 2014 , 10:20 p.m.

El ingeniero civil Wilson Morales Alarcón dirigió la Unidad de Contratación de la Universidad Distrital que adjudicó el polémico contrato para construir una sede del centro educativo en Bosa, en el sur de Bogotá.

EL TIEMPO descubrió este miércoles que Morales trabajó hace más de un año para los mismos contratistas que se ganaron esta licitación por 70.000 millones de pesos.

Tras ser enterado de este descubrimiento, el rector (e) del centro educativo, Roberto Vergara, anunció este miércoles en la noche la suspensión unilateral del contrato. El directivo informó que no girará el anticipo de la obra, calculado en 13.000 millones de pesos, y advirtió que echaría para atrás el negocio por las nuevas irregularidades.

El contrato fue adjudicado el pasado 24 de diciembre, en plenas fiestas navideñas, al consorcio ZGC El Porvenir, conformado por Ingenieros GF SAS, Conequipos y Ziggurat Arquitectura Ltda.

Este diario investigó y encontró que Morales trabajó con Galvis Fracassi SAS (hoy Ingenieros GF SAS) y Conequipos, en un contrato en la refinería de Cartagena, firmado con Ecopetrol, para realizar labores de movimiento de tierra y construcción de obras civiles. Un documento en poder de EL TIEMPO, de noviembre del 2012, prueba que Morales fue el director de obra del consorcio C&G, integrado por Conequipos y Galvis Fracassi SAS.

Pese a esto, el ingeniero nunca se declaró impedido ni manifestó un conflicto de intereses ante la Distrital, teniendo en cuenta que su concepto benefició a sus antiguos jefes. Además, como líder de la Unidad de Contratación, Morales estuvo a cargo del polémico pliego de condiciones de la licitación.

A juicio de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, los requisitos establecidos fueron tan “restrictivos” que beneficiaban exclusivamente al consorcio que, al final, se ganó el contrato.

A dicha licitación se presentaron otros dos oferentes, cuyos representantes advirtieron irregularidades en el proceso.

Por si fuera poco, testimonios indican que el ingeniero Morales ejercía como subcontratista de las firmas ganadoras, en un contrato en Santa Marta, justo en el momento en que les adjudicó el contrato de la Distrital.

El ingeniero no respondió las llamadas de este medio. Por su parte, el rector (e), cuestionado por estas irregularidades, afirmó desconocer los nexos entre Morales y los contratistas ganadores e informó que ya le pidió explicaciones por escrito con carácter de “urgencia”.

Este diario revisó la hoja de vida que presentó el ingeniero Morales para llegar a la Unidad de Contratación y encontró que él omitió sus vínculos con Galvis Fracassi y Conequipos. Sus otros tres compañeros en la Unidad tampoco conocían estas relaciones, según el rector (e) de la Distrital.

Ante estos hechos, el director de la Red de Veedurías, Pablo Bustos, advirtió que “no hubo una selección objetiva por el conflicto de intereses de Morales” y anunció que instaurará demandas judiciales contra el contrato.

Expertos juristas también lanzaron advertencias. El abogado Jorge Enrique Santos, experto en contratación pública de la Universidad Externado, afirmó: “La conducta tanto del rector (e) como del director de la Unidad de Contratación podría ser investigada por la Fiscalía y por la Procuraduría y poner en entredicho la validez del contrato”.

“Morales debió apartarse de la licitación y podría pensarse que esta adjudicación fue irregular porque se dio bajo un contexto de conflicto de intereses”, agregó Santos.

El secretario de Educación, Óscar Sánchez, se había mostrado en contra de que la Distrital adjudicara esa millonaria obra a través de la Unidad de Contratación y había pedido que se hiciera con el Fonade para garantizar transparencia.

Pero las directivas hicieron caso omiso a su sugerencia y el alto funcionario renunció al Consejo Superior.

Investigación penal

Julio José Orozco, abogado experto de Orozco & Orozco-Abogados, explicó que la conducta de Morales amerita una investigación por celebración indebida de contratos e interés indebido en la celebración de contratos.

Orozco agregó que la Distrital tiene un manual que estipula que la contratación debe respetar “los principios de igualdad, transparencia, economía, responsabilidad, ética y publicidad”.

Además, “debe atender el régimen de inhabilidades e incompatibilidades y de conflictos de intereses”, según expertos. Ahora, no se descarta una demanda de las empresas que perdieron en esta millonaria licitación.

YESID LANCHEROS
Redactor de EL TIEMPO
yeslan@eltiempo.com