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Van 17 internos muertos por incendio en cárcel de Barranquilla

Juan Carlos Jiménez, de 42 años, falleció en la mañana de este viernes. Dos más siguen graves.

05 de febrero 2014 , 08:46 p.m.

En la sala de cuidados intensivos del Hospital Universitario ESE Cari, se confirmó, en la mañana de este viernes, el deceso de Juan Carlos Jiménez, de 42 años, el interno 17 en perder la vida por el incendio del pasado lunes 27 de enero en la Cárcel Modelo de Barranquilla. La secretaria de salud distrital, Alma Solano, precisó que dos más siguen en estado grave.

El jueves, el que murió fue el interno Francisco Pérez Grau, de 37 años,  quien no soportó las quemaduras en prácticamente todo su cuerpo. Se encontraba en la clínica Adelita de Char.

La tragedia del penal barranquillero no para.

La misma Solano dio a conocer a finales de la tarde de este miércoles, que a las 5:40 p.m., falleció Jorge Horacio Meza Jiménez, quien se convirtió en el fallecido número 15 de este hecho.

Los otros reclusos que murieron fueron José Luis Solano Duarte, de 28 años; Jorge Isaac Carranza Mercado, de 35; y Jhonatan Enrique Cantillo Torres, de 23. Los dos primeros murieron en el Camino Universitario Distrital Adelita de Char, el otro en el Hospital Cari.

Detrás de cada muerte...

“Tanto rogarte por él, Señor, ¿por qué no me escuchaste Padre?”, gritaba Elizabeth Tovar, este miércoles a las 10:30 a.m., en la entrada del Camino.

El desconsuelo de la mujer se debía al fallecimiento de su sobrino político José Solano, quien se convirtió este miércoles a las 8:10 de la mañana en el interno número 14 que cobró el incendio.

Laura Tesillo Tovar, novia de Solano desde hacía 6 años, explicó que su pareja llevaba tras las rejas 1 año y 5 meses, de 10 años que tenía que pagar por el delito de fabricación, porte y/o tráfico ilegal de estupefacientes.

La mujer contó también que logró hablar con él por última vez a las 6:48 p.m., hora en la que empezaron a crecer los disturbios dentro de la cárcel.

Mientras la familia de la novia de Solano se agolpaba en la puerta del Camino para enterarse de los trámites fúnebres, en otro lado del mismo centro asistencial lloraban los familiares de Jorge Carranza, quien fue registrado a las 3:00 de la mañana como la víctima mortal número 13.

Rosa Carranza, hermana de Isaac, contó con la boca temblorosa, que su ser querido tenía 7 años de estar preso por rebelión. “Él perteneció al Eln durante 11 años, luego se desmovilizó en Riohacha, pero no obtuvo los beneficios que ahora está dando el Gobierno”, agregó la mujer.

La tercera historia de dolor la vivía en silencio la familia de Jhonatan Cantillo, quien murió a las 6:00 p.m. del pasado martes en el Hospital Cari.

Quien temblaba en una silla de un humilde restaurante cercano al Instituto de Medicina Legal era Atanasio Mutis, el padre de Cantillo. “No merecía morir... Pero toda la culpa de esto la tiene el Inpec, ellos deben responder”, fueron algunas de las palabras que dijo el destrozado padre. Cantillo llevaba 1 año y 5 meses tras las rejas por ser responsable de un homicidio.

Jorge Iván Rojo, director de la IPS Universitaria, expuso que los tres reclusos que fallecieron en el Camino presentaban cuadros críticos en el área renal y pulmonar. Tales complicaciones terminaron afectando las funciones cardiovasculares.

Carranza murió luego de sufrir quemaduras de grados 1, 2 y 3 en el 92 por ciento de su cuerpo, Meza en el 69, Solano en el 50 y Cantillo en el 35.

Este último presentaba además una neumonitis química, producto de la inhalación de gases tóxicos en medio del incendio.

Panorama poco alentador para heridos en estado crítico

De los 10 pacientes que son tratados en el Camino Adelita de Char, 3 están bajo pronóstico reservado en la sala de cuidados intensivos, mientras que los otros 7 permanecen estables.

Por otro lado, en la UCI del Hospital Cari continúan dos pacientes, uno de ellos, Juan Jiménez, presenta un cuadro crítico debido a las quemaduras que sufrió en el 63 por ciento de su cuerpo. El otro es Winston Lambis, quien tiene un 25 por ciento de su humanidad quemada.

Daniel Escorcia Lugo
Redactor de El Tiempo
Barranquilla