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Fallo obliga a iglesia cristiana de Neiva a bajar los niveles de ruido

Durante las prédicas y cantos no podrán superar los 70 decibeles en el día, y los 60 en la noche.

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05 de febrero 2014 , 06:56 p.m.

German Díaz Chavarro y su esposa, Raquel González, pastores de la iglesia cristiana Agua Viva, ubicada en el barrio El Altico de Neiva, se declararon sorprendidos por cuenta de una sentencia del Consejo de Estado que les ordenó disminuir el volumen de las prédicas y cantos en la iglesia que dirigen.

El ruido no podrá superar los 70 decibeles en el día, y los 60 en la noche. Así lo dejó claro el fallo del Alto tribunal.

“Se está en una evidente vulneración de derechos fundamentales pues la iglesia genera un ruido de 72.9 decibles los jueves de 6:00 a 7:00 p.m. y los domingos de 10:00 a 11:00 a.m.”, señaló la sentencia.

Según Díaz Chavarrro, en su casa solo se reúne un pequeño grupo de amigos. “Aquí no han venido a medir nada, nosotros no tenemos ni micrófonos ni amplificadores, la Policía nunca nos ha hecho ningún requerimiento, me asombra que el Consejo de Estado se fije en estas pequeñeces”, afirmó el pastor.

Y aclaró que los jueves recibe unas 15 personas y los domingos cerca de 70. Argumentó que su grupo de oración no es abierto al público, y es frecuentado solo por familias allegadas.

“No sé a quién se le ocurrió meternos en esa demanda, seguramente alguien apático a la iglesia cristiana, hemos bajado los niveles, el centro de nosotros no es la alabanza, nuestro fuerte es la doctrina y nos sentamos a estudiar, no creo que estemos causando molestia”, agregó Raquel González.

El pleito legal comenzó con la inconformidad de un grupo de vecinos de dos edificios aledaños, quienes instauraron una acción de tutela, en julio del año pasado, en el Tribunal Contencioso Administrativo del Huila.

En el documento se quejaban de la contaminación auditiva ocasionada por Agua Viva, un bar y un restaurante del sector.

Sin embargo, el Tribunal rechazó la tutela en primera instancia. Y el Consejo de Estado, en segunda instancia, revocó la decisión de los magistrados del Huila concediéndoles el amparo solicitado por el grupo de opitas.

A partir de este fallo se restringe el exceso de volumen emitido por las iglesias debido a que podrían afectar el derecho a la intimidad de quienes residen cerca a los templos.

El Consejo también le pidió a la Secretaría de Ambiente de Neiva que coordine proceso de seguimiento que lleve a cesar definitivamente la perturbación por ruido que produce esta iglesia.

Según una funcionaria de la Secretaria de Medio Ambiente de Neiva que coordinó el seguimiento al caso, se realizaron dos pruebas sonoras que fueron remitidas al Consejo de Estado.

“Aunque aparecían un bar y un restaurante en la tutela, el fallo del Consejo solo va dirigido a la iglesia, ahora ellos deben insonorizar la vivienda, en la ciudad solo hay una discoteca que ha hecho esto”, contó la funcionaria.

Rodrigo Silva Ortiz, un vecino del sector aseguró que a su parecer el ruido no se siente. “Llevo 40 años aquí y ellos llegaron hace ocho años, pero la verdad hago más ruido yo que ellos, en el momento de sus reuniones son muy tranquilas”, dijo el hombre.

Por otro lado José Edgar Álvarez, uno de los voceros del grupo de personas que demandó, contó que se hizo justicia porque con el ruido de los jueves y domingos “torpedeaban” la convivencia. “Una señora de 98 años es la más beneficiada, ella se quejaba mucho del sonido, por fin nos van a respetar los derechos”.

LAURA SEPÚLVEDA HINCAPIÉ
CORRESPONSAL NEIVA