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Indígenas de Urabá, nuevos técnicos en salud pública

La Seccional de Salud los formó para que promuevan hábitos saludables en sus comunidades.

05 de febrero 2014 , 11:09 a.m.

La comunidad Guanduando, de Vigía del Fuerte (Urabá), está ubicada a ocho horas en lancha de la zona urbana. Hasta ese lugar espera llegar a prestar su servicio Gustavo Dumasá, uno de los 40 indígenas que la próxima semana se graduarán como técnicos en salud pública.

Dumasá tiene 28 años y es oriundo de la comunidad de Jarapetó, en Vigía. Fue avalado por los emberá andóvida para participar en la estrategia de atención primaria ‘Salud contigo’ de la Seccional de Salud de Antioquia. En los últimos 18 meses estuvo recibiendo formación en Apartadó.

“Muchas de nuestras comunidades están muy distantes y no pueden acceder a los servicios de salud. Nuestras tarea será promover hábitos de vida saludable”, explicó Dumasá.

Según la enfermera Leidy Paez, funcionaria de Ecosesa –corporación que opera este proyecto–, los nuevos técnicos están aptos para trabajar en el área asistencial en los primeros niveles, para administrar medicamentos, tratamientos y vacunas.

Luz María Agudelo, secretaria de Salud del departamento, destacó que sean los mismos indígenas, conocedores de sus tradiciones, quienes irán a trabajar en sus comunidades aspectos como la salud sexual y reproductiva, la protección de los menores, entre otros.

“Todo el programa es financiado por la Gobernación y tuvo una inversión de 316 millones de pesos. Ellos van a estar de tiempo completo acompañando a las comunidades y acercando los servicios de salud”, agregó Agudelo.

Disminución de muertes

En 1983 la Seccional capacitó los primeros indígenas como promotores de salud. Según Carlos Salazar, gerente Indígena, hace 31 años en el departamento se morían 180 de cada 1.000 bebés indígenas nacidos vivos, y hoy hay zonas como Cristianía (suroeste), donde llevan varios años sin muertes infantiles.

“En zonas donde aún la vacunación no tiene cobertura completa, la mortalidad está por debajo de 15 por cada 1.000, un promedio cercano a las tasas rurales. Con este programa, que se trabajará de la mano de los hospitales locales, nos tenemos que acercar a 5 casos por 1.000”, dijo el funcionario.

Salazar agregó que en la medida en que disminuyeron las muertes por viruela, sarampión o tétano, en el caso de las madres gestantes, los médicos tradicionales (chamanes o jaibanás), quienes explican cada enfermedad desde lo espiritual, aceptaron la prevención y las vacunas.

Otros grupo de 21 indígenas, provenientes de comunidades del suroeste y el bajo Cauca iniciaron su proceso de formación en Medellín. Treinta mil indígenas en toda Antioquia los esperan.

Oscar Andrés Sánchez A.
REDACTOR EL TIEMPO
MEDELLÍN