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Tecnología que usan negociadores del proceso de paz es 'infranqueable'

El protocolo de seguridad cuenta con software especializado y teléfonos satelitales de alto nivel.

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04 de febrero 2014 , 09:07 p.m.

Una de las hipótesis que investiga la Fiscalía es si comunicaciones y correos del equipo negociador en La Habana (Cuba) fueron o no hackeados. No obstante, EL TIEMPO tuvo acceso al protocolo de seguridad que se montó para proteger las negociaciones de paz con las Farc y que, según altas fuentes de Casa de Nariño, es infranqueable.

“La mejor prueba es que los acercamientos con las Farc se iniciaron en noviembre del 2010. En abril del 2012 llevamos al primer jefe guerrillero, Mauricio Jaramillo, el ‘Médico’, y luego a 12 más, incluido ‘Pablo Catatumbo’, quien venía en cinco camionetas Toyota y 15 escoltas en moto y nada de eso se filtró”, aseguró la fuente.

‘Catatumbo’ fue recogido por un helicóptero a 15 minutos de Cali, sin que nadie se diera cuenta.

Y agregó que las dos únicas filtraciones del proceso de paz fueron divulgadas por fuentes humanas: las coordenadas de ubicación de unos guerrilleros que iban rumbo a Cuba y el Acuerdo general para la terminación del conflicto.

Para blindar a los negociadores, el Gobierno adquirió un software encriptador, 512 K, conversor de datos a códigos, que hace inaudibles las conversaciones de los negociadores. Además, adquirió teléfonos satelitales para las comunicaciones con el presidente Santos que tienen sistema militar de encriptación del más alto nivel. Esta sofisticada tecnología fue adquirida a un gobierno extranjero que tuvo que pedir el beneplácito de sus autoridades para entregarla a Colombia.

“Si los negociadores siguieron el protocolo, nadie pudo escuchar nada, ni siquiera la inteligencia cubana”.

También dijo que un oficial de la Policía de la absoluta confianza del presidente Santos se encargó de custodiar a los negociadores y de trasladar en secreto a los jefes guerrilleros sin que nadie en Ejército y Policía se enteraran de esos movimientos. Se usaron cinco aeropuertos diferentes para trasladar gente sin ser detectada, y nunca se filtró uno solo de esos movimientos.

REDACCIÓN JUSTICIA