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Hasta con celular perseguirán a los ladrones de tapas de alcantarillas

Una aplicación permitirá registrar el hurto de las tapas y a quienes lo cometen.

04 de febrero 2014 , 08:44 p.m.

Dos niños que murieron al caer en alcantarillas destapadas y la indignación ciudadana –que se cansó de denunciar el robo de las mismas– provocaron este martes la reacción de las autoridades y de la Empresa de Acueducto de Bogotá (EAB), que apelando a la tecnología pretenden ponerle fin a este delito. (Lea también: 'Lo peor es que la gente no es judicializada')

Como cambiar el material de fabricación de las mismas no funcionó para evitar el robo –hoy están hechas con polímeros no reciclables– el Acueducto creó una aplicación para celulares con sistema Android que sirve para reportar las cubiertas sustraídas y tomarles fotos a quienes las manipulen o las hurten.

La aplicación, que se puede encontrar en Google Market, funciona por medio de un sistema de georreferenciación, en el que se le muestra al usuario las alcantarillas que tiene a su alrededor. Esto permite identificarlas fácilmente y reportar aquellas que no tengan tapas. Cuando sean denunciadas, deberán ser tapadas por el Acueducto en seis horas o menos.

No obstante, aunque esto ayuda, no soluciona el problema de fondo: el robo y la falta de sanciones, como lo reconoce la propia EAB y como lo demuestran las cifras.

Citynoticias, que durante un mes lideró una campaña para que los ciudadanos reportaran al ‘Mapa de la City’ las alcantarillas sin tapa, recibió 243 denuncias, más de ocho casos por día.

En el ‘Mapa de la City’ se evidenció que la localidad con mayor número de denuncias fue Kennedy, donde habían hurtado 90. Le sigue Suba, con 43; Fontibón, con 60, y Engativá, con 50. Codensa repuso tapas en 26 alcantarillas denunciadas y el Acueducto 33.

Según Alberto Merlano, gerente de la EAB, “desde el 3 de enero del 2013 se han instalado 174 tapas”. Además, aseguró, “hay una red de cooperación entre empresas para evitar el fraude de accesorios de redes”.

De acuerdo con registros de la entidad, la zona en la que hay más denuncias de dispositivos faltantes es el centro. De hecho, en octubre del año pasado, fue allí donde Michel Dayana Barrera, una niña de 2 años, cayó en una alcantarilla sin tapa en la avenida Jiménez con carrera 9.ª y murió después de recorrer por varias horas la red de aguas residuales.

Pero el peligro no está solamente en el robo de estas estructuras, sino de las que están mal puestas, pues hay personas que viven en los canales subterráneos que las retiran y no las dejan en su lugar.

El negocio de la reventa

Cuando las tapas eran fabricadas con metales como cobre, bronce o hierro, los llamados ‘jaladores’ las desmantelaban y las vendían por partes. Ahora, según cuentan fuentes de la Empresa de Acueducto, el negocio consiste en hurtarlas y revenderlas en urbanizaciones residenciales, lugares en los que algunos administradores hasta tienen facturas. Los ladrones ni siquiera les quitan el registro de las empresas, por lo que en la EAB han recibido varias denuncias al respecto. O, incluso, las venden en municipios vecinos, con la anuencia de las autoridades locales.

Estos artefactos, que le cuestan a la ciudad aproximadamente 300.000 pesos cada uno, sin importar el material, se comercializan en 50.000 pesos en el mercado negro. El último golpe de la Policía a los revendedores fue el 29 de enero, cuando capturaron a un hombre que llevaba a bordo de un taxi siete aros metálicos de tapas de alcantarillas y 10 tapas de registros caseros de acueducto, lo que preocupa a las autoridades debido a que las tapas siguen siendo extraídas para aprovecharse de cualquier parte que tenga valor.

REDACCIÓN BOGOTÁ