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Regata Grand Prix del Atlántico terminó en Marina Puerto Velero

Este martes llegó la The Best Skipper, primera embarcación en realizar travesía intercontinental.

04 de febrero 2014 , 07:26 p.m.

Con la ‘explosión’ por la salida del corcho de una botella de champaña y aplausos fueron recibidos este martes los seis tripulantes de la The Best Skipper, embarcación ganadora de la VII Regata Grand Prix del Atlántico, que, por primera vez, tuvo su final en aguas colombianas, en la Marina Internacional de Puerto Velero, en el municipio de Tubará (Atlántico).

Bajo el mando del capitán español Enrique Curt, venía de ganarle al mal tiempo y a la fuerza del mar durante las últimas 10 horas de la travesía, desde la Marina Internacional de Santa Marta, a donde llegaron el pasado 28 de enero, luego de atravesar el Atlántico, desde Lanzarote, una de las tres Islas Canarias (España), tras un recorrido de 24 días.

“¡Viva Puerto Velero!”, gritó Curt al sentir la emoción de ganar la competencia, a su juicio una de las más complicadas de las nueve que ha realizado en sus cerca de 30 años como navegante.

“Nos enfrentamos a un clima variable e impredecible. De 35 embarcaciones que salieron desde la Marina de Rubicón, solo siete culminarán el recorrido. Esto nos da aún más orgullo”, destacó el marino.

The Best Skipper, de bandera española, nunca se detuvo durante la regata, dado que los daños que fue sufriendo en el trayecto de 4 mil 200 millas náuticas, se superaron sobre la marcha.

El éxito también es consecuencia, según el capitán Curt, a los turnos de dos horas que cada uno de los tripulantes hizo al frente del timón.

“Es una estrategia que funciona bien y que ayuda a que los días se pasen más rápido. Nos alimentamos con mucha fruta, pescados que sacamos del mar y mucho bacalao al vacío”, anotó.

Capitán sin su barco

Con orgullo, el español radicado en Barranquilla, Javier Julvez, artífice de la Marina de Puerto Velero y quien más insistió en que la regata, que se realiza cada dos años, anclara en aguas tubareñas, presentó al belga Jack Waldeyer, capitán de la Buccanner, embarcación que se hundió en la mitad del Atlántico a pocos días de soltar amarras.

“No pudimos llegar a Colombia navegando, pero aquí estamos. La nave golpeó contra un objeto desconocido y nos tocó perderla. Por fortuna, la tripulación, de 8 personas no sufrió ningún daño”, dijo Waldeyer.

La Buccanner, explicó, que la adquirió en 2007 y luego de tres años de reparaciones la inscribió en la más reciente edición de la Grand Prix. Con nostalgia de haber perdido a su embarcación, a la que considera como una reliquia sin valor comercial, Waldeyer se mostró complacido con la decisión que tomó al permitir el rescate a un crucero que pasaba antes de que uno de sus compañeros pereciera en las aguas.

“Hicimos lo correcto porque no pusimos en riesgo la vida de nadie. Pudimos haber seguido intentando mantenerlo a flote, pero optamos por lo contrario a tiempo”, agregó el belga.

Se espera que en los próximos días lleguen el resto de embarcaciones sobrevivientes en la competencia, que en 2016 podría realizarse con el mismo recorrido de este año. La premiación, con presencia del gobernador José Antonio Segebre será el 14 de febrero.

ANDRÉS ARTUZ FERNÁNDEZ
Redactor de EL TIEMPO
Barranquilla