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Adriana Abadía, la rectora que volvió un aula al Cañón de Garrapatas

Premio Compartir destaca en el Valle estrategia para promover la educación en El Dovio.

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04 de febrero 2014 , 07:02 p.m.

Fue a comienzos de los 90 cuando Adriana Eufemia Abadía, una licenciada de literatura de la Universidad del Valle, llegó como profesora de español a La Hondura, un pequeño poblado perdido en la inmensidad del Cañón de Garrapatas, a unas dos horas del casco urbano de El Dovio, en el norte del Valle.

Ahí, se encontró con un bello paisaje que contrastaba con el abandono de la escuela ‘José Antonio Sucre’, una casa desvencijada, donde un puñado de niños campesinos e indígenas entusiasmados por aprender hacían su mejor esfuerzo.

“Fue encontrarse con el abandono estatal. Desde ese momento empecé a soñar”, relata la rectora de la, hoy, Institución Educativa Asociación de Centros Educativos del Cañón del Río Garrapatas (Acerg), que por hacer realidad esos sueños, el jueves recibirá el reconocimiento del Premio Compartir como Mejor Rectora del Valle.

Recuerda que el primer reto fue el bachillerato en esa región, donde los cultivos ilícitos y los grupos al margen de la ley no dan espacio a la educación. “Pero la comunidad, especialmente las mujeres, también tenían sueños y empezó un trabajo comunitario donde surgieron proyectos para hacerlos realidad”, cuenta la docente.

Siete años fueron necesarios para que en 1997 la escuelita se convirtiera en el Colegio Técnico Agropecuario ‘Juan Salvador Gaviota’, al que empezaron a llegar muchachos desde los más alejados rincones. Pero las alas se extendieron más allá porque la Ley General de Educación llevó a las instituciones los proyectos educativos y Adriana se propuso liderar uno para todo el Cañón de Garrapatas y sus 30 veredas.

Así nació un internado, la Fundación Acerg y diversos proyectos de desarrollo social y ambiental, que cuentan con la participación de la comunidad.

“La estrategia ha sido crear varias fundaciones para que una institución beneficie a la otra. Esta es una región altamente biodiversa, la gente estaba sentada en la riqueza y se estaba muriendo de hambre porque faltaba coordinación. Ahora trabajamos unidos por este cañón”, dice la rectora, quien sueña con más proyectos para seguir ayudando a la comunidad.

El juves a la ceremonia regional de premiación de los mejores maestros y rectores del Valle del Premio Compartir 2014, Adriana llevará su experiencia ‘Un modelo de educación rural de El Dovio para Colombia’. “Es un sueño que otras regiones lo aprovechen”, concluye la docente, a quien se le escapan las lágrimas porque es mucho lo que falta.

Noche de reconocimientos a la educación

Con la propuesta ‘Dejando huellas a través de las literatura’, la profesora Adriana Hernández obtuvo el primer lugar en Premio Compartir al Maestro 2014.

Se entregará un reconocimiento especial al licenciado Jorge Patiño, de Buga, por ‘Danzarte: Una expresión de identidad’ y una mención a Óscar Amaya, por su propuesta en ciencias naturales.

REDACCIÓN CALI