Archivo

¿Qué es lo que pasa en Millonarios? Aquí, los puntos clave

Resumen de una pugna interna por el poder y la realidad de la situación financiera.

notitle
04 de febrero 2014 , 12:24 a.m.
Juan Carlos Ortiz, cerebro de Interbolsa y el Fondo Premium Capital, asumió el control total de la junta directiva de Millonarios durante la asamblea electiva del 11 de marzo de 2013. Impuso su condición mayoritaria en Azul & Blanco S. A., la sociedad propietaria del equipo.
 
Cerca del 25 por ciento de las acciones las controla Ortiz. Figura como dueño de solo el 3,4 por ciento del club, pero hace o hizo parte de varias firmas tenedoras de acciones. Además, participa en un grupo de socios de Interbolsa que controla algo más del 60 por ciento.
 
Ortiz se enfrentó a Gustavo Serpa, representante de la firma estadounidense Amber, que adquirió el 20 por ciento de las acciones de Millos a través del grupo español Blas de Lezo Inversiones. Además, Serpa representa cercad el 22 por ciento y es, individualmente, el socio con mayor número de acciones. Es la segunda fuerza.
 
Ortiz y Serpa (y con Serpa por ese entonces de la junta directiva del equipo, presidida por Noemí Sanín) se distanciaron en diciembre del 2012, justo antes de la final, en la que Millonarios ganó su título 14 de la historia, tras 24 años de derrotas.
 
Ortiz pidió a la junta que, con la última taquilla, Millonarios cubriera una deuda de 4.000 millones de pesos con Valores Incorporados, firma fundada por el propio Ortiz en el 2001. Serpa logró que la junta no autorizara la operación.
 
Así, en esa pelea, la anterior junta (Noemí, Carlos Gómez, Carlos Carreño, Alfonso Gómez y Juan Pablo Granada) renunció durante la asamblea de marzo del 2013 y Serpa no aceptó los estados financieros presentados por el entonces presidente del equipo, Felipe Gaitán.
 
Ortiz impuso su aplanadora en la elección de la nueva junta directiva: derrotó al propio Serpa (y a uno de sus candidatos, Juan Pablo Jiménez) y les puso los votos a Nelson Jaramillo, Felipe Batista, Juan Carlos Contreras, Julio César Ortiz y Fernando Vallejo, los nuevos miembros.
 
Los derrotados aseguraron que Juan Carlos Ortiz fue intransigente. "Es evidente que el deseo de los mayoritarios es definir una etapa del club alejada de los principios que nos hicieron invertir en la institución: seriedad empresarial, compromiso en lo deportivo y transparencia", dijo Amber en un comunicado tras la derrota electoral. Algunos asambleístas insinuaron que, con esta movida, Ortiz pretendía obtener rápida liquidez para poder responder de manera personal en el escándalo de Interbolsa.
 
Gaitán insistió, como el propio Juan Carlos Ortiz, en que Millonarios no tenía nada que ver  con el escándalo de Interbolsa.
 
Pocos días después de su derrota Serpa dijo que las decisiones se tomaron con base en los intereses de Ortiz, por su participación en el caso de Interbolsa. "Poco a poco nos fuimos enterando de que había testaferros y calanchines que se prestan a las argucias de uno de los accionistas, que ya sabemos cómo actúa". Ante esto, Ortiz respondió: "Este proceso deportivo y empresarial se inició desde cuando Gustavo Serpa hacía parte de la junta. Si cambió de opinión es muy triste".
 
En agosto del 2013 Millonarios canceló la deuda con el Fondo Premium: cerca de 5.000 millones de pesos.
 
En diciembre de 2013 hubo un nuevo enfrentamiento entre Serpa y Ortiz cuando este último pidió que se hiciera repartición de dividendos entre los socios, a lo que se opuso Serpa argumentando que "el equipo no tiene todavía solvencia financiera para repartir utilidades".
 
Para el 18 de diciembre de 2013 Juan Carlos Saldarriaga fue oficializado como nuevo presidente de Millonarios, el mismo día de la presentación del español Juan Manuel Lillo como técnico en reemplazo de Hernán Torres. 
 
Felipe Gaitán, hasta el 31 de diciembre pasado presidente de Millonarios, reconoció la pugna entre Serpa y Ortiz en entrevista con EL TIEMPO: "Sí hay una división de accionistas. Obviamente se trabaja mejor cuando todos van para el mismo lado. Ortiz es parte de un grupo de accionistas que, en conjunto, le hacen contrapeso a Gustavo Serpa, el mayor accionista individual. Esas diferencias antes no existían". 
 
Millonarios desembolsó, entonces, cerca de 2.000 millones de pesos para el pago de la indemnización de Torres y su cuerpo técnico, la cancelación de un bono pactado con anterioridad para  Gaitán y saldar la deuda atrasada (tras un largo litigio) con el equipo Boyacá Chicó por el jugador Yhonny  Ramírez, hoy en Junior de Barranquilla.
 
Esa cifra, sumada a los 5.000 millones pagados a Premium y la baja venta de abonos para la temporada 2014 (de 12.000 esperados para esta fecha van 6.500; el año pasado llegaron a vender 18.000) dejaron sin flujo de caja a Millonarios que, para solventar la situación, ha pensado en acceder a un préstamo bancario o, de lo contrario, en una recapitalización directa por parte de los más de 4.000 socios de Azul y Blanco. 
 
El 4 de febrero del 2014 se conoció que Juan Carlos Saldarriaga presentará su renuncia irrevocable como presidente de Millonarios, 35 días después de haber asumido el cargo.
 
 
REDACCIÓN DEPORTES