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Esta es la casa donde habrían chuzado a negociadores en Cuba

La Fiscalía allanó la casa en Bogotá. El Gobierno pidió investigar dichas denuncias.

04 de febrero 2014 , 11:58 a.m.

En una casa de dos pisos, compuesta por tres apartamentos y ubicada en el barrio Galerías, habrían chuzado a los negociadores del Gobierno que están negociando con las Farc en Cuba.

Desde ese salón de videojuegos, el cual funcionaba desde hacía aproximadamente un año y medio, se presume, se realizaban supuestamente estas interceptaciones, las cuales pidió investigar el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón. (Galería de fotos: la casa de las supuestas interceptaciones ilegales)

Está localizada en la mitad de una calle que tiene dos direcciones. A su costado izquierdo, la Diagonal 53C con Transversal 24 y al costado derecho la nomenclatura es Diagonal 53C con Transversal 22A.

Su fachada tiene pintura roja, con paredes en color amarillo y vidrios polarizados en su segundo piso. El primer piso tiene un amplio garaje cubierto por un techo en lona negra y adornado con materas y vidrios.

Esa es la entrada al restaurante que funciona en la casa y que es monitoreado por dos cámaras de seguridad. En una de las paredes dice: "Por su seguridad, todo bolso o paquete debe ser revisado".

El restaurante tiene al menos unas 20 mesas, un pequeño bar con espejos y a la derecha una escalera en forma de espiral que conduce al segundo piso.

En esa planta funciona un establecimiento de videojuegos llamado ‘HackGames’, en el que se anuncia, según un cartel publicitario, "torneos de entrenamiento diarios, venta de consolas, accesorios, video juegos e instalación de chips".

En el tercer apartamento su ubica una oficina de contadores. Uno de estos profesionales, Marcial López, dijo que, más o menos, hacía unos 10 días su negocio fue allanado por las autoridades.

"Casi me da un infarto, eran como las 4 de la tarde cuando llegaron como 20 hombres de negro, parecían del Esmad, registraron la oficina, me hicieron como 20 preguntas en un minuto, qué cuántas personas vivían aquí, que si habían niños, ese día me fui como a las 8 de la noche y ellos seguían aquí", dijo López.

Algunos vecinos de esta casa afirmaron que muchas veces vieron entrar y salir personas muy extrañas.

"Llegaba gente en carros blindados, personalidades con escoltas, vimos hasta policías. Era raro ver que en un simple restaurante había tanta seguridad", dijo una mujer que prefirió mantener su nombre en reserva.

Otro vecino que tampoco quiso identificarse dijo: "Me parecía sospechoso que un restaurante de comida corriente, a $ 5.500, tuviera tanta seguridad. Es un restaurante muy extraño y da hasta miedo".

Un celador del barrio manifestó que en el establecimiento de videojuegos trabajaban dos personas. "Era una pareja de jovencitos, y desde la terraza de aquel casino, en las noches siempre había una persona con apariencia de militar que vigilaba la casa. Allá se hacía por ahí hasta las 3 de la mañana, vaya a saber uno si era un campanero".

Finalmente una última vecina que habló con EL TIEMPO que el día del allanamiento, sin precisar fecha, "llegaron varios carros con gente del CTI de la fiscalía, estaban vestidos de negro y entraron al restaurante. Al rato empezaron a sacar computadores, varias CPU, pantallas y se fueron tarde, creo que se llevaron dos personas", dijo la mujer que vive en la misma cuadra pero que según ella, por temor a ver afectada su seguridad, se abstuvo de dar su nombre.

REDACCIÓN JUSTICIA