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Así va parque en honor a víctimas de barrio Villatina en Medellín

Avanzan el sendero peatonal y la ciclorruta. Las obras concluirían a finales de abril.

04 de febrero 2014 , 08:19 a.m.

Un kilómetro de adoquines, flores y mariposas a los lados del camino, una vista panorámica de Medellín, niños en bicicletas y hombres que transitan con su morral al hombro, además de cientos de trabajadores que mezclan cemento y cargan carretillas.

Este es el ambiente que se respira en las obras que se adelantan en el ecoparque Campo Santo Villatina, en el cerro Pan de Azúcar, uno de los tres ecoparques de la ciudad, en el que la Administración ha invertido 4.800 millones de pesos.

En este lugar, ubicado en el borde de la ciudad, en la zona centro oriental, hace 26 años un deslizamiento del cerro sepultó un sector del barrio Villatina y murieron 600 personas. Pero hoy en día, este terreno hace parte del ambicioso plan urbano que consolidará el Cinturón Verde para Medellín, que tiene como fin controlar la expansión urbanística en la ciudad y proteger los siete cerros, recuperar las cuencas, quebradas y coberturas vegetales.

El proyecto, liderado por la Administración Municipal y diseñado por la Empresa de Desarrollo Urbano (EDU), no solo busca rescatar estos elementos simbólicos con el mural mirador –creado por la comunidad para conmemorar la fecha del deslizamiento– sino que también tiene como objetivo unir el aula múltiple, el parque barrial, el campo deportivo anexo y la zona rural del cerro Pan de Azúcar.

Con esta iniciativa, el Villatina fue ganador del Premio Santiago de Compostela 2010, galardón que reconoce y fomenta iniciativas públicas de creación y recuperación de ámbitos de cohesión en las ciudades históricas de América Latina, mediante la transformación y mejora de espacios urbanos.

El premio, de 180.000 euros (252.000 dólares), será destinado para la construcción de un edificio de 248 metros cuadrados denominado ‘in memoriam’, que hace parte del conjunto de obras previstas para la construcción.

“El Camino de la Vida es un estrategia de comunicación. Buscamos romper el aislamiento que tiene la comunidad y que se dé interacción social. Este camino pretende unir todos los sectores, desde la zona sur a la norte y así prevenir la violencia”, dijo Joaquín Foronda, líder del proyecto en integración social de la EDU.

Con un kilómetro de vía adoquinada, más de 22 especies de árboles sembrados, además de flores y plantas ornamentales nativas que han atraído a mariposas y pájaros, este lugar es ahora es un espacio abierto, transitable y lleno de vida.

Pero los habitantes de los 26 barrios aledaños –La Sierra, Siete de Noviembre, La Fortaleza, Villatina, entre otro– aún lo recuerdan como un lugar que producía miedo: combos que se apostaban al lado del camino, mujeres que fueron violadas ahí y cobro de impuestos por pasar de un barrio a otro.

“Yo nunca había venido por acá, antes no se podía pasar porque era peligroso, esto era puro monte y combos. Pero el otro día me vine con mis hijos, mis sobrinos y toda la familia a pasear por acá (…) me divertí viendo a los niños brincar y sentirse tan contentos”, dijo María Teresa Jiménez, quien trabaja en la obra desde hace cinco meses.

Cómo María Teresa, el 30 por ciento de los trabajadores de la obra son mujeres y el 99 por ciento son habitantes de los barrios aledaños al proyecto. Por eso, agregó Jimenez: “nos sentimos orgullosos de estar trabajando por algo que nos pertenece”.

En los otros ecoparques de la ciudad también desarrollan obras

La Administración Municipal ha invertido 3.000 millones de pesos en la protección, recuperación y construcción de obras de infraestructura en los cerros tutelares.

En El Picacho, también ecoparque, la EDU adelanta obras civiles como el parque mirador, baños públicos, parqueadero, dos locales y placa polideportiva.

En el ecoparque El Volador, actualmente se trabaja en la implementación de manejo integral de residuos sólidos, además de la adecuación de un CAI de policía.

Paola Morales Escobar
Redactora de EL TIEMPO
Medellín