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Greenpeace llegó para echar raíces en Colombia

El barco Rainbow Warrior III, de la ONG defensora del medio ambiente en el mundo, está en Cartagena.

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03 de febrero 2014 , 09:18 p.m.

La visita del barco Rainbow Warrior III, la nave emblemática de la organización Greenpeace, ha convertido al solitario muelle turístico de Edurbe, en el barrio Manga, en un atractivo más para los turistas y visitantes.

En los tres días que el barco ha estado atracado en el muelle cartagenero, ya son cerca de dos mil personas las que se han acercado para ver de cerca y conocer detalles de la organización ambientalista que se pasea por todo el mundo defendiendo la ecología y el medio ambiente.

Es la primera vez que la embarcación llega a Colombia y lo hace, según Martín Prieto, director ejecutivo de Greenpeace en los países andinos, por el clamor generalizado de miles de ciberactivistas para alertar sobre el tema ambiental en el país.

El desembarco oficial de la nave ecológica significa, para la organización ambiental, la ‘declaración pública de que Greenpeace echó raíces en Colombia’.

“Necesitamos de varias decenas de miles de colombianos para que nos acompañen y trabajen con nosotros en los proyectos que ya iniciamos en Colombia”, le dijo Prieto a EL TIEMPO.

En la actualidad, en Colombia la organización Greenpeace tienen 140 mil ciberactivistas, en tanto que mantiene 200 mil seguidores por Facebook y otros 65 mil por Twitter.

Juan Pereira, uno de los visitantes del lunes, dijo que siempre ha seguido las actividades que realiza Greenpeace en el mundo y quiso ver con sus propios ojos la embarcación.

“Vine con mis hijos para que sigan el ejemplo de esta organización, que para mí son unos héroes porque defienden el medio ambiente sin importar el poderío que tengan las compañías a las que se enfrentan”, señaló.

Para la visita al barco se tiene que pasar por cuatro estaciones y, justamente, en la primera de ellas, se muestra un video sobre las actividades que están realizando en defensa del páramo de Pisba, que es la primera misión que tienen en Colombia.

Greenpeace trabaja en Colombia desde hace más de siete años, a través de temáticas internacionales vinculadas al cambio climático y la conservación de las ballenas, pero desde 2013 lleva adelante, precisamente, la campaña de protección del Páramo de Pisba.

“El 70 por ciento de los colombianos toman agua que nace en los páramos, y muchos de ellos, como el caso de Pisba, están sufriendo mucho en su salud ecológica por culpa del carbón”, le dijo Prieto a EL TIEMPO.

Según el directivo de Greenpeace, el trabajo de la organización verde consiste en hacer ayudar a comunidades atropelladas y que no tienen las maneras para enfrentarse con gigantes como las empresas mineras.

“Pensamos que en Colombia hay necesidad de poner freno a la ambición de las compañías mineras, que saquean y destruyen nichos ecológicos. En Colombia, vamos a trabajar con los colombianos, y por eso lo primero que pedimos es colaboración para que nos acompañen en este trabajo y para el sostenimiento”, indicó.

El barco estará abierto al público en el muelle de Edurbe los días jueves 6 y viernes 7 de febrero, desde las ocho de la mañana.

A futuro, según Prieto, la organización ambiental trabajará en otros temas en el país. “Aquí es donde la ayuda de nuestros activistas es importante, denunciando casos”, explicó.

Para hacer miembro oficial de Greenpeace se necesita llenar un mínimo de requisitos, como diligenciar un formulario, y consignar una suma simbólica, que no sea menor de 30 mil pesos.

“Recuerden que nosotros no recibimos dineros de ningún gobierno”, señaló.

Detalles del Rainbow III

El Rainbow Warrior III fue adquirido en 2011 para celebrar los 40 años de la organización. Mide 58 metros de largo y pesa 872 toneladas. Fue diseñado según los estándares medioambientales más altos, y tiene un sistema de velas de 1.260 metros cuadrados en mástiles de 55 metros de altura. Además, cuenta con un completo equipamiento y herramientas de acción, entre ellos cuatro embarcaciones inflables y las instalaciones para un helicóptero, a la vez que proporciona alojamiento y equipos de comunicación con la última tecnología.

Su navegación, en un 80 por ciento, es a vela.

JUAN CARLOS DÍAZ M.
Corresponsal de EL TIEMPO
Cartagena