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El hampa no ha salido de la calle del 'Bronx'

Una de las apuestas del alcalde Petro en materia social terminó desbordada por falta de estrategia.

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03 de febrero 2014 , 09:17 p.m.

Desde hace varios meses todo el caos había vuelto al ‘Bronx’. Los toldos, la droga, las armas, los consumidores devastando sus vidas con toda clase de narcóticos y alucinógenos.

Ese fue el preludio del fracaso de la Ciudadela del Cuidado, un proyecto que comenzó con un operativo el pasado 19 de febrero de 2013, que irrumpió en el sector retirando del espacio público todos los ‘cambuches’ que por años instalaron los traficantes para el expendio de drogas y venta de armas. Eso ameritó, incluso, la presencia del presidente Juan Manuel Santos, quien desde la infraestructura desmantelada anunció una estrategia nacional para acabar con las ‘ollas’. Todo eso fracasó.

Ni siquiera se logró la recuperación de siete predios que la Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE) le entregaría al Distrito para realizar una adecuación que incluía baños, una bodega de reciclaje, centros de salud, cultura y descanso para los más de 10.000 habitantes de la calle que se presume hay en Bogotá.

Hoy, la misma Secretaría de Integración Social acepta que busca sedes externas para implementar el programa ante la inviabilidad de la recuperación de estos espacios, ocupados otra vez como centros logísticos para la distribución de drogas y armas, actividades lideradas por narcotraficantes que siguen utilizando a los adictos como escudos para ocultar sus transacciones ilegales.

El punto más álgido del camino hacía el fracaso fue el asesinato de Óscar Javier Molina Trujillo, el líder social de la localidad de Usme y miembro activo en la recuperación de los habitantes de la ‘L’ del ‘Bronx’ y las amenazas en contra del administrador del comedor comunitario y la exsecretaria de Integración Social Teresa Muñoz Lopera.

Todos estos episodios marcaron un precedente para el estancamiento de la gestión que estos funcionarios ejercían en el lugar y los obligaron a salir de las inmediaciones de la ‘L’ y a efectuar su trabajo en los alrededores de la iglesia del Voto Nacional.

Mientras tanto, en otros sectores de la ciudad, como el barrio San Bernardo, el parque Tercer Milenio y hasta la plaza España, comerciantes y transeúntes se quejaban del aumento de habitantes de la calle que deambulan por las aceras.

Hoy, un nuevo operativo de la Policía dejó claro que el delito nunca salió del ‘Bronx’.

Según Jorge Rojas, secretario de Integración Social, la necesidad ahora es implementar una estrategia Nacional que combine las acciones policivas con estrategias de salud pública innovadoras que le resten poder al narcotráfico. En pocas palabras, volver a la idea del consumo controlado.

“Es necesario contemplar acciones médicas realizadas en otros lugares del mundo, que incluyen programas de sustitución de sustancias. Se combate el narcotráfico y se puede pensar en disminuir el 50 por ciento de los actos delictivos que esta población genera en la ciudad”, señaló este lunes el secretario de Gobierno, Guillermo Alfonso Jaramilo, en la presentación de un estudio del Centro de Estudio y Análisis en Convivencia y Seguridad Ciudadana (CEACSC). Hacia allá apunta la actual administración.

Lo que halló la Policía

Más de 700 miembros de la Policía Metropolitana de Bogotá se tomaron este lunes de manera sorpresiva la calle del ‘Bronx’. Tras el operativo adelantado entre las 3 de la madrugada y las 10 a. m., los uniformados incautaron 22 kilos de marihuana y 12,5 kilos de bazuco.

Gran parte de la droga –se investiga a cuáles redes de microtráfico pertenece– estaba encaletada en las paredes de los cuatro inmuebles allanados.

En toda la zona también se decomisaron dos motos y 10 bicicletas –que al parecer habían sido robadas–, más de 300 botellas de licor adulterado y cerca de 200 armas blancas.

El general Édgar Sánchez, comandante de la Policía de Bogotá, anunció que este tipo de dispositivos se repetirán de manera constante.

Estudio del CEACSC

Encuesta realizada a 500 habitantes de calle en el ‘Bronx’ señala que:
77 % usa la marihuana para mitigar efectos negativos del consumo de bazuco.
82 % usa la marihuana para dormir y mejorar el apetito.
34 % afirma que existe alguna relación entre el consumo de bazuco y episodios de violencia.
10.000 jóvenes son consumidores de bazuco en Bogotá.

REDACCIÓN BOGOTÁ