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Con peluca, 'Amalfi' huía de operativos de la Policía

Unidades de inteligencia detectaron que se movía entre Medellín y La Virginia (Risaralda).

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03 de febrero 2014 , 08:56 p.m.

Con una peluca que lo hacía ver 10 años mayor, Jarín Cortés Ríos, alias el ‘mono Amalfi’, recorría las calles de La Virginia (Risaralda). Y lo hacía manejando una vieja moto para no llamar la atención de las autoridades. (Lea también: Policía recapturó a Rubiel Medina, alias el 'mono Amalfi')

Cortés Ríos, uno de los jefes de las bandas criminales, protagonizó en abril del año pasado una cinematográfica fuga cuando era atendido en un centro médico de Medellín en el cual irrumpieron al menos 15 hombres armados y se lo llevaron. (Los presos que se fugaron en medio de cinematográficos rescates)

Tras su fuga, unidades de Inteligencia de la Policía le seguían la pista y lograron establecer que se movía entre Medellín y La Virginia, en donde viven su mamá y un hijo.

Un informante les dio a los investigadores las coordenadas de una finca a 10 kilómetros de esa población, en la que se escondían el prófugo y siete de sus escoltas, y el número telefónico con el que se comunicaba con sus socios en el negocio del narcotráfico.

En la investigación, la Policía hizo interceptaciones telefónicas de llamadas mediante las que el capturado daba instrucciones para mover cargamentos de droga en alianza con el frente ‘Capitán Mauricio’ del Eln, que, según reportes oficiales, le suministra la cocaína para ser enviada a Centroamérica.

Con esos datos, los hombres de la Dirección de Inteligencia de la Policía montaron un operativo de seguimiento que incluyó la infiltración de dos uniformados que se hicieron pasar como campesinos de la región.

Durante tres meses, los infiltrados le siguieron los pasos hasta lograr su plena identificación.

El sábado, a las 10 p.m., desde Pereira, se dio luz verde para la operación a cargo de un grupo élite de la Policía. Para llevar a cabo la captura de Cortés Ríos, los 30 uniformados caminaron 15 kilómetros por trochas y caminos de herradura para eludir la red de informantes que el narco había establecido en la carretera.

Al momento de su detención trató de despistar a la Policía identificándose como José Octavio Rojas Granada, pero el cotejo dactilar confirmó que se trataba de uno de los más peligrosos exintegrantes de la ‘Oficina de Envigado’ y actual miembro de los ‘Rastrojos’. En el operativo se decomisaron tres armas de fuego.

REDACCIÓN JUSTICIA