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Esteban Jaramillo, el manizalita que vibra por el fútbol

El periodista se ha consolidado como uno de los analistas deportivos más relevantes de Colombia.

03 de febrero 2014 , 04:39 p.m.

Sus palabras son puntadas de certezas, como los goles de Falcao en la selección Colombia. Su léxico es claro y breve, por lo que él es doblemente bueno. Se trata del manizaleño Esteban Jaramillo, quien es periodista deportivo desde finales de los años 70.

Este seguidor del Once Caldas inició su carrera en el periódico La Patria de su ciudad natal, la misma a la que espera volver algún día para hablar en las calles acerca de una de sus pasiones, el fútbol. De Manizales pasó a Cali y de la sultana del Valle saltó a Bogotá, donde hoy es reconocido como uno de los analistas deportivos de mayor relevancia conduciendo La Telepolémica del Canal Uno y de Fútbol Más del canal Versus.

¿Qué ganó al trabajar en medios regionales?

Impedido de estudiar periodismo en la universidad, la mejor academia que se puede tener son los periódicos regionales. Estar en La Patria de Manizales y El Occidente de Cali me formó como profesional.

¿Por qué dice que estaba impedido para estudiar periodismo?

No me gustaba estudiar periodismo y en esa época no había facultades en el Eje Cafetero, además, no tenía muchos recursos económicos. Mi idea pasaba por prepararme en otras áreas, estudié administración de empresas.

¿Hay inconvenientes en estudiar otra carrera para ejercer periodismo?

Soy orgulloso por ser administrador de empresas, pero saco más el pecho por ser periodista deportivo. Aunque me propusieron cubrir otras áreas, por ejemplo mi maestro Juan Gossaín en RCN, siempre preferí ser periodista deportivo.

¿A qué se debe el auge del periodismo deportivo?

La gente joven está creciendo en cuanto a madurez y calidad de los medios. Hombres y mujeres están ganando un espacio, es importante la pluralidad de opiniones en los medios. Los jóvenes son ambiciosos, tienen mística y pasión por lo que hacen.

¿El periodismo deportivo opaca temas trascendentales?

No, hay temáticas trascendentales que tienen cubrimientos prioritarios por encima del periodismo deportivo. No obstante, algunas circunstancias como la clasificación de Colombia a un Mundial merecen preponderancia.

¿El periodista deportivo debe ocultar que es aficionado de algún equipo?

Respeto esa posición, pero es una actitud hipócrita, antes de ser periodista fuimos hinchas. Eso lo critico y es un problema de la gente, cuando salen de sus facultades no son periodistas deportivos sino futboleros.

Yo no soy hincha, soy seguidor, debido a que al hincha lo vínculo con un barra brava o desadaptado y no soy tan pasional.

Dos equipos en la B y el Once en la A, ¿qué opina del fútbol del Eje Cafetero?

Es una consecuencia de la incapacidad de los dirigentes, de la falta de liderazgo regional, de la miopía a la hora de contratar refuerzos. Es la consecuencia de largas y angustiosas temporadas en precarias condiciones.

El Once viene ganando respeto después de las deudas que tenía el equipo antes del nuevo dueño. Pereira tiene un lastre de dineros malditos. Entre tanto, Quindío compite para formar jugadores y hacer de ellos negocio.

¿Falcao llegará al Mundial de Brasil 2014?

Hay un conflicto entre la razón y el corazón. El corazón me dice que él puede llegar, sin embargo, la razón me hace pensar lo contrario. Quiero que si Falcao está al cien por ciento vaya al mundial. Mourinho, un referente del fútbol, dice que el jugador que no está en su mejor condición no debe ir al mundial. Hemos olvidado la condición humana del jugador.

¿Hasta qué fase llegará Colombia en el Mundial?

Es impredecible, no se puede pronosticar, quiero que Colombia avance mucho. El conformismo es de mediocres.

¿Qué anécdota lo marcó en el periodismo deportivo?

Soy un apasionado del periodismo deportivo, Carlos Billardo, técnico campeón del mundo con Argentina en 1986, me ayudó a entrevistar a Diego Maradona, él me dijo que si lo lograba engancharlo en las únicas tres preguntas que tenía permiso, la charla se alargaría, duramos dos horas. Al otro día, cuando íbamos a editar, notamos que el camarógrafo, a causa de la emoción que tenía, no grabó nada.

CRISTIÁN ÁVILA JIMÉNEZ
Para EL TIEMPO