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Alerta por aplicación de biopolímeros

Una mujer perdió la vida este fin de semana.

02 de febrero 2014 , 07:18 p.m.

La muerte de una mujer de 32 años, después de realizarse un procedimiento estético en Jamundí, volvió a prender las alarmas sobre las ‘clínicas de garaje’ y la utilización de sustancias prohibidas.

El pasado lunes, Ángela María Velasco, quien vivía en el municipio caucano de Villarrica, llegó a su casa y les contó a sus familiares que se había sometido a un tratamiento para aumentar el volumen de sus glúteos y pantorrillas. Según su sobrina, Sari Saldarriaga, ese día tuvo vómito, el miércoles fiebre muy alta y el jueves problemas para respirar.

Del centro de salud de Villarrica fue al Hospital Piloto de Jamundí y ahí al Universitario del Valle.

“En condiciones aún no establecidas, se aplicó biopolímeros, 220 centímetros en cada muslo y 60 centímetros en cada pantorrilla. Unas versiones indican que se los aplicó con una amiga en la sala de una casa y otras, que fue una persona que trabaja en el sector salud”, dijo el cirujano plástico Darío Salazar del HUV.

“Pienso que el biopolímero canalizó una arteria y se fue hacia el pulmón”, agregó el médico.

“No tenemos habilitado ningún centro de estética para prestar estos servicios. Hemos hecho un gran esfuerzo en campañas de prevención. El año pasado le trajimos a la comunidad LGTB una cirujana plástica para que les hablara de los riegos de inyectarse sustancias desconocidas”, dijo el secretario de Salud de Jamundí, Pedro Vizcaíno.

Los médicos dicen que no existe una medicina capaz de destruir la silicona.

“Pero la gente no entiende, siguen aplicándola y dejándosela aplicar. A corto, mediano, o largo plazo vendrán los problemas. Si alguien quiere mejorar alguna parte de su cuerpo debe ir con un cirujano miembro de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica”, dijo el médico Darío Salazar.

REDACCIÓN CALI