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Colombianos que nos dejan muy en alto en el exterior

Fusionarte y Marca País seleccionaron en un libro cien historias de vida. Aquí, algunas de ellas.

01 de febrero 2014 , 09:15 p.m.

Cien historias de migración y éxito son narradas en el libro 100 colombianos, una compilación de perfiles de nacionales que residen fuera del país y se destacan por su excelencia en el ámbito profesional y su capacidad de integrarse a los países que los acogen.

Artistas, médicos, biólogos, ingenieros, arquitectos, y hasta acróbatas son algunas de las profesiones que ejercen los nacionales destacados por Fusionarte, la asociación encargada del proyecto, que el año pasado también publicó una selección de exitosos y luchadores.

Esta iniciativa es una idea de Verónica Durán, presidenta de la asociación, quien desde hace dos años emprendió la tarea de resaltar la imagen del país a través de “la riqueza del capital humano, y particularmente de aquellos nacionales que lejos de su tierra han triunfado gracias a su talento”, según escribe al inicio del libro.

La selección estuvo a cargo de un comité conformado por personalidades del ámbito empresarial, político y cultural, quienes eligieron entre 250 candidatos, postulados por la gente a través del sitio web www.100colombianos.com o que fueron investigados por el grupo de periodistas de Fusionarte en consulados y organizaciones no gubernamentales.

“Reconocimientos como estos son importantes porque nos motivan a continuar con nuestro trabajo. Además, nos abren puertas para conseguir nuevos respaldos”, dijo a EL TIEMPO Luz Mouton, quien desde el 2009 tiene la Fundación Racuyfo, que da a conocer la cultural del Pacífico colombiano en Estados Unidos.

Carlos Bohórquez, el abogado

Lleva cinco de sus 33 años trabajando en apoyo de situaciones de conflicto armado y emergencia en Oriente Próximo y en África. Trabajó con la Unicef en zonas de conflictos étnicos y culturales en el Congo y coordinó el sistema de protección de niños víctimas del reclutamiento forzado, violencia sexual y hambruna en Somalia. Hoy tiene a su cargo uno de los programas de protección de refugiados en Siria, liderado por DRC, una ONG danesa.

Estudió Derecho en la Universidad Autónoma de Bucaramanga, luego, Derecho Internacional Público en la Universidad de París y, posteriormente, Derecho Internacional Humanitario en Ginebra.

En el libro, afirma: “Como colombiano, me siento legitimado para entender el conflicto armado y tengo el compromiso de aliviar el sufrimiento y los efectos de la guerra”.

Carolina Osorio, la matemática

Se destaca por su liderazgo mundial en el campo de la optimización de sistemas de transporte urbano basada en la simulación. Es la única profesora colombiana en el Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental del MIT. Su tesis doctoral recibió el galardón European Association of Operational Research Societies Doctoral Dissertation Award. También fue premiada por el Transportation Research Forum, en la categoría mejor artículo académico, y ha recibido varios honores del Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia y de la Fundación Nacional para la Ciencia, de Suiza.

Carolina tiene estudios en Matemáticas Aplicadas de la Escuela Superior de Matemáticas Aplicadas e Informática de Grenoble –Ensimag–, una Maestría en Estadística de University College London, en Inglaterra, y un Doctorado en Matemáticas de la Escuela Politécnica Federal de Lausana, en Suiza.

“Los colombianos tenemos grandes aspiraciones y somos muy soñadores. Mucha de mi ambición ha sido inspirada por la cultura colombiana”, afirma.

Camilo Gómez Osorio, el economista

Reside en Sri Lanka desde el 2012. En este país lidera la revisión del gasto público y el comportamiento económico.

Además, en Maldivas es asesor de la política fiscal para el mejoramiento de las finanzas públicas, afectadas por el desastre natural del 2004 y la incertidumbre política que amenaza a ese país.

Ha trabajado en diferentes organismos internacionales como el Banco Mundial, en donde tiene la oportunidad de apoyar la erradicación de la pobreza en el planeta. “El colombiano es por naturaleza guerrero, no se vence fácilmente y lucha con altura para llegar donde quiere”, sostiene este economista con especialización en Políticas Públicas y en Economía y Desarrollo.

Alape Girón, el científico que salva vidas

Doctor en Microbiología y Bioquímica de Proteínas.

Este palmirano emigró a Costa Rica en 1982. Hoy dirige el Instituto Clodomiro Picado, reconocida unidad de investigación por sus aportes a la ciencia y la salud pública en América Latina.

Su investigación se centra en venenos de serpientes y en el desarrollo y producción de sueros antiofídicos.

Alape Girón cursó estudios de maestría y doctorado en el Departamento de Bioquímica el Instituto Karolinska, de Estocolmo. Es profesor catedrático en la Escuela de Medicina de la Universidad de Costa Rica, y allí mismo fue director del Centro de Investigación en Estructuras Microscópicas.

Su interés es contribuir a que los campesinos colombianos accedan a los medicamentos necesarios para tratar los envenenamientos por mordedura de serpientes.

Luz Mouton, la líder social

Desde el 2009 esta tumaqueña lidera la Fundación Racuyfo: raíces, cultura y folclor, que busca difundir la cultura del Pacifico en los Estados Unidos. Llegar a este punto le llevó una vida de duro trabajo y sacrificios. Como muchos migrantes colombianos, Luz llegó a Estados Unidos sin conocer a nadie, sin hablar el idioma y con muy pocos pesos en el bolsillo. Su situación la llevó a montar un restaurante en el apartamento donde alquilaba un cuarto y a trabajar como costurera. Al poco tiempo de llegar a los Estados Unidos, se acogió a la amnistía tardía de 1988, lo que le dio la oportunidad de emplearse de forma legal haciendo el aseo de una escuela pública. Con este trabajo pudo terminar de criar a sus hijas y hace un par de años se pensionó de este trabajo como supervisora de personal.

Su experiencia de vida la llevaron a ofrecerse en sus ratos libres como voluntaria en varias fundaciones, hasta que pudo montar la propia con la ayuda de familiares y amigos. Hoy consigue fondos para enviar implementos de primeros auxilios, útiles escolares, juguetes y ropa a Buenaventura.

REDACCIÓN EL TIEMPO