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'Greenpeace llegó para echar raíces en Colombia'

Arribó a Cartagena el Rainbow Warrior III, el emblemático barco de la organización ambientalista.

01 de febrero 2014 , 03:08 p.m.

El buque Rainbow Warrior III, el más emblemático de la organización ambientalista Greenpeace, arribó este sábado a puerto cartagenero para celebrar su desembarco oficial en Colombia, en lo que significa, para la organización ambiental, la ‘declaración pública de que Greenpeace echó raíces en Colombia’.

Es la primera vez que la embarcación llega a Colombia y lo hace, según Martín Prieto, director Ejecutivo de Greenpeace en los países andinos, por el clamor generalizado de miles de ciberactivistas para alertar sobre el tema ambiental en el país.

En la actualidad, según datos de la propia organización, en Colombia cuentan con 140 mil ciberactivistas.

Greenpeace trabaja en Colombia desde hace más de 7 años, a través de temáticas internacionales vinculadas al cambio climático y la conservación de las ballenas, pero desde 2013 lleva adelante la primera la campaña local: la protección del Páramo de Pisba

En este primer arribo del barco, la organización concentrará sus esfuerzos y recursos, según Martín Prieto, justamente, en alertar sobre el grave daño ambiental que están causando las empresas mineras en Colombia, como el caso del páramo de Pisba.

“El 70 por ciento de los colombianos toman agua que nace en los páramos, y muchos de ellos, como el caso de Pisba, están sufriendo mucho en su salud ecológica por culpa del carbón”, le dijo Prieto a EL TIEMPO.

Según el directivo de Greenpeace, el trabajo de la organización verde consiste en hacer alertas y ayudar a comunidades atropelladas y que no tienen las maneras para enfrentarse con gigantes como las empresas mineras.

“Pensamos que en Colombia hay necesidad de poner freno a la ambición de las compañías mineras, que saquean y destruyen nichos ecológicos. En Colombia, vamos a trabajar con los colombianos, y por eso lo primero que pedimos es colaboración para que nos acompañen en este trabajo y para el sostenimiento”, indicó.

Durante su estadía en el Muelle Turístico Edurbe, donde se encuentra fondeado el buque, se realizarán múltiples actividades a bordo, y estará abierto al público el sábado 1 y domingo 2, y el jueves 6 y viernes 7 de febrero.

El Rainbow Warrior fue adquirido en 2011 para celebrar los 40 años de la organización. Mide 58 metros de largo y pesa 872 toneladas. Fue diseñado según los estándares medioambientales más altos, y tiene un sistema de velas de 1260 metros cuadrados en mástiles de 55 metros de altura. Además, cuenta con un completo equipamiento y herramientas de acción, entre ellos cuatro embarcaciones inflables y las instalaciones para un helicóptero, a la vez que proporciona alojamiento y equipos de comunicación con la última tecnología.

Se trata del sucesor de dos barcos anteriores que llevaban el mismo nombre (Rainbow Warrior y Rainbow Warrior II). El primero de ellos fue hundido en 1985 por el servicio secreto francés, cuando el barco se aprestaba a partir hacia Mururoa, para detener los ensayos nucleares que Francia estaba realizando. El segundo fue donado a una ONG sanitaria.

La gira del Rainbow Warrior lll se enfoca principalmente en tres temas: cambio climático, agricultura y transgénicos y residuos tóxicos.

La construcción del buque fue financiada totalmente por donaciones individuales. Greenpeace es una organización política y económicamente independiente que no acepta fondos provenientes de empresas, gobiernos o partidos políticos.

Juan Carlos Díaz M.
Cartagena.