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Desempleo promedio del 2013, el más bajo en 20 años

En diciembre, la desocupación fue de 8,4%. Quibdó, la de mayor desempleo, Bucaramanga, la de menor.

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31 de enero 2014 , 08:17 p.m.

El desempleo nacional promedio durante el 2013 fue de 9,6 por ciento, la tasa anual más baja en por lo menos los últimos 20 años. (Lea también: Efecto de menos costos laborales)

Durante el año pasado, el promedio de los trabajadores desempleados fue de 2,2 millones.

La desocupación de un dígito en un periodo de 12 meses comenzó a registrarse desde agosto pasado, de acuerdo con la información suministrada por el Dane.

Para diciembre último, el desempleo en todo el país fue de 8,4 por ciento, 1,2 puntos porcentuales menos que en igual lapso del 2012, el nivel más bajo para ese mes desde el 2001.

Durante el año pasado, el propósito de tener una tasa de desempleo menor al 10 por ciento se mantuvo durante ocho meses seguidos: de mayo a diciembre. “Hemos ganado una batalla importantísima y cumplido con una meta prioritaria para el Gobierno”, manifestó el presidente Juan Manuel Santos.

Tan pronto como se conocieron las cifras del mercado laboral de diciembre, el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, dijo: “Seguimos batiendo récords en reducción del desempleo, lo que se explica por la creación de empleos nuevos”.

Según el Dane, en diciembre los ocupados sumaron 21’584.000, 543.000 más que un año atrás, al tiempo que los desempleados bajaron de 2’222.000 a 1’990.000 en el mismo periodo, es decir, 232.000 menos.

De otro lado, en las 13 áreas metropolitanas la desocupación de diciembre marcó 9,7 por ciento, 0,5 puntos menos que en diciembre del 2012. Para todo el año, el desempleo promedio fue de 10,6 por ciento.

En el trimestre octubre-diciembre, la desocupación nacional fue de 8,2 por ciento; en las cabeceras registró 9,2 por ciento y en la zona rural, 4,8 por ciento.

El ministro del Trabajo, Rafael Pardo, al destacar el desempeño del mercado laboral en el último mes del 2013, dijo que “se evidencia una generación de puestos de trabajo sostenida y trabajos de calidad, lo que impacta positivamente el mercado laboral colombiano”.

Para el director del Observatorio del mercado laboral de la Universidad Externado, Stefano Farné, la cifra de desocupación de diciembre, además de ser un buen resultado, era previsible, pues refleja la recuperación de la economía. “Las cosas están mejorando, y la gente consigue empleo”, dijo el experto.

Sin embargo, agregó que es necesario analizar con mucho detenimiento toda la información sobre el tema para tratar de detectar qué otros factores están siendo determinantes en ese desempeño; averiguar, por ejemplo, si trabajadores se han retirado del mercado, lo que puede influir en el descenso de la tasa de desempleo.

Cerca del piso

Con la reducción del desempleo nacional, que durante ocho meses del 2013 se situó en un dígito, “nos estamos acercando al límite de la tasa natural de desocupación, que para las principales ciudades diferentes estudios la ubican en 10 por ciento”, advirtió Farné.

En otras palabras, ese 10 por ciento de desempleo natural en el contexto económico colombiano es el piso que detiene la caída de la desocupación.

Cuando la tasa de desempleo es inferior a la tasa natural, presionará aumentos en la inflación, indicó Farné, pero esta está bajando, lo cual no es coherente con lo que reza la teoría.

En este momento, agregó, la tendencia del desempleo es buena, pero surgen dudas con lo que está pasando y con lo que pueda suceder en los próximos meses.

Avance lento en la calidad del trabajo

La calidad de los nuevos puestos de trabajo hace parte de la preocupación de los entendidos en la materia. Un reciente estudio del Observatorio del mercado laboral, de la Universidad Externado, mostró que para la calidad del empleo asalariado son claves los ingresos laborales, la formalidad, la afiliación a seguridad social y la existencia y modalidad de un contrato laboral escrito.

Con esas cuatro variables construyeron un índice en el que, cuando sus valores se acercan a 100, el empleo es de calidad, y viceversa.

Lo que encontraron para el primer semestre del 2013 fue que el promedio para 23 capitales de departamento fue de 34,5, apenas un punto más que tres años atrás.

Bucaramanga y Quibdó, en los extremos

En el último trimestre del 2013, el desempleo se redujo en 16 capitales departamentales, se mantuvo en una y aumentó en seis, lo que llevó la desocupación en esas 23 ciudades a 9,4 por ciento.

En Quibdó, la desocupación fue de 16,5 por ciento, más del doble que en Bucaramanga, donde marcó 7,7 por ciento, ciudades que ocupan los dos extremos de la tabla.

A la capital chocoana le sigue Armenia (13,8 por ciento) y a la de Santander, Bogotá (7,9 por ciento).

Agro e industria pierden empleos

De cada 100 trabajadores ocupados en el periodo octubre-diciembre del 2013, 28 estaban vinculados al comercio, restaurantes y hoteles, seguidos, con 20 ocupados, por los servicios comunales, sociales y personales. Esta estructura se mantiene sin variación. Sin embargo, el mayor crecimiento anual en ocupación, 8,5 por ciento, lo registró el empleo que ofrece el Estado (servicios sociales, comunales y personales), escoltado por la construcción, con 8 por ciento. En el trimestre mencionado perdieron empleos agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca (3,1 por ciento) y la industria manufacturera (4,9 por ciento).

5,8%, crecimiento de nómina del Gobierno

Con 42,7 por ciento, los trabajadores por cuenta propia fueron los de mayor participación entre los ocupados en el último trimestre del año pasado. En este grupo se concentra buena parte de la informalidad laboral.

Los obreros y empleados particulares son el 36,4 por ciento de los ocupados, mientras que los vinculados al Gobierno son el 3,9 por ciento, ligeramente por encima de los empleados domésticos.

No obstante, el mayor crecimiento del empleo según su posición ocupacional provino de los obreros o empleados del Gobierno (5,8 por ciento), seguidos por los particulares (4,6 por ciento). Los por cuenta propia apenas se incrementaron 2,3 por ciento, mientras que el servicio doméstico cayó 0,6 por ciento.

 REDACCIÓN ECONOMÍA Y NEGOCIOS