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'La paz no se puede condicionarse, no se dejen chantajear': Capriles

En Venezuela, Maduro advirtió de una 'operación psicológica' dirigida desde Bogotá.

30 de mayo 2013 , 11:19 a.m.

En una evidente muestra de los lejos que está una reconciliación política en Venezuela y sin mencionarlos nunca con nombre propio, el líder opositor venezolano Henrique Capriles se refirió a los miembros de la cúpula chavista como “esos señores”, “los de allá” y “el grupito de enchufados”.

(Lea también: Encuentro Capriles-Santos desata tensión entre Colombia y Venezuela)

El jueves, durante una extensa comparecencia a la prensa en el norte de Bogotá, el también gobernador de Miranda le restó importancia al anuncio del gobierno venezolano de revisar su participación en el proceso de paz con las Farc, luego de la reunión de Capriles con el presidente Juan Manuel Santos y la canciller María Ángela Holguín: “Le pido excusas al pueblo colombiano y les digo que no se dejen chantajear por el gobierno venezolano. Tienen el derecho de recibir a quien quieran recibir. (...) La paz no se puede condicionarse".

“¿Cuántas veces ha sido recibida (Piedad) Córdoba en Miraflores?, ¿acaso salió el gobierno colombiano a decir que iba a romper relaciones?”, cuestionó Capriles.

Calificó de “destempladas” y de “barbaridades” las declaraciones del canciller venezolano Elías Jaua y del presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, cuando alertaron de un “descarrilamiento” de las relaciones entre los dos países. “Solamente alguien que no tiene credibilidad reacciona de esa forma. Que Colombia no le dé importancia a lo que no tiene importancia”, agregó.

En Venezuela, el presidente Nicolás Maduro llamó este jueves a que “es tiempo de estar cohesionados”. “Denuncio una operación psicológica dirigida desde Bogotá para debilitar la democracia de Venezuela. - dijo- "Alerta compañero de las Fuerzas Armadas. Salgamos al frente ante cualquier campaña de destrucción moral". E insistió en que la "derecha está buscando sicarios en el exterior". (Lea también: Maduro denuncia planes desde Colombia para 'asesinar' a Cabello)

En el recinto donde Capriles se reunió con la comunidad venezolana, la característica gorra tricolor -que afuera vendían por 20 mil pesos- fue el común denominador entre las decenas de simpatizantes del líder opositor, que parecía como si nunca hubiera salido de campaña.

La salida a la actual crisis política venezolana "es la repetición de las elecciones", aseguró al público. "Va a venir un proceso electoral. (...) no tengo una bola de cristal para saber qué va a pasar. Pero cuando lo repitan, la diferencia va a ser tan grande, que no va a haber forma de que nos quiten la elección".

En este punto, pidió el apoyo de Unasur para que se cumpla la auditoría de los votos de las elecciones del 14 de abril, porque, según él, el proceso que se adelanta ahora es “un fraude y una burla”. “Esas reuniones (de Unasur) no pueden seguir siendo solo para tomarse fotos”, aseveró.

Mientras un organizador lo presentó como “el legítimo”, la gente le gritaba “¡Flaco! ¡Capriles presidente!” y bailaba en sus puestos la salsa 'Mentira fresca' de Willie Colón, canción que Capriles dedicó al presidente Nicolás Maduro. Entre admiradoras que quería una foto, curiosos y hasta chavistas que llegaron al lugar, alguno atinó a decir: “Parece Justin Bieber”.

Lejos de la 'diplomacia del micrófono'

En el 2010, las ya tensas relaciones con el vecino país pasaron por uno de sus peores momentos cuando el hoy fallecido presidente Hugo Chávez anunció el rompimiento de los vínculos diplomáticos con Colombia.

El lazo se restableció en agosto de ese mismo año, cuando Santos (recién electo) y Chávez se reunieron en la Quinta de San Pedro Alejandrino en Santa Marta. Unos tres meses después, Santos llamó a Chávez "su nuevo mejor amigo".

Este pragmatismo que desde entonces ha caracterizado al gobierno colombiano cuando de Venezuela se trata se pone de nuevo a prueba y todo dependerá de las gestiones de la canciller Holguín para reducir las tensiones. Ya dijo que todo se tratará "de manera directa" y alejados de la "diplomacia del micrófono".


REDACCIÓN INTERNACIONAL