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'¡Pero qué cambio!', dijo sobre Colombia el Vicepresidente de EE. UU.

La visita de Joe Biden dejó 'flores' de su parte para los colombianos y flores colombianas para él.

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27 de mayo 2013 , 07:45 p.m.

El presidente Juan Manuel Santos no ahorró elogios para agradecer la visita, ayer lunes, del vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden. El mejor de todos quizás haya sido el primero: “Es un viejo amigo de Colombia y nos conoce bien”. (Imágenes de la visita de Joe Biden y su esposa en Colombia).

Pero sus palabras se quedaron cortas para la andanada de halagos que soltó Biden a lo largo del día.

A Santos le dijo, durante una declaración conjunta: “Están lejos los días en que el mensaje de EE. UU. para Colombia era: ‘¿Qué podemos hacer por ustedes?’. Hoy es: ‘¿Qué podemos hacer con ustedes?’ ”.

El vicepresidente expresó su admiración por el “destacado progreso” de la situación en el país. “Hoy, Colombia entrena a miles de oficiales de ley y de seguridad en más de 40 países. ¡Pero qué cambio! En los 80, mi tiempo aquí se me iba trabajando en el sentido contrario”, dijo.

Reiteró el apoyo del gobierno de su país para que Colombia se adhiera a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) y elogió el avance de la Alianza del Pacífico, a donde pidió el ingreso de su país en calidad de observador.

Pasado el mediodía, Biden salió de la Casa de Nariño para visitar un vivero cerca de Madrid (Cundinamarca).

Le tomó una hora a la caravana de treinta vehículos llegar a Flores de Serrezuela. El vicepresidente caminó entre los cultivos y recorrió las instalaciones acompañado por el propietario de la empresa.

En la guerra y en la paz

Biden habló con varios empleados y destacó la floricultura colombiana como un ejemplo del potencial del TLC, a un año de su entrada en vigencia. Dijo que, en ese lapso, las exportaciones de EE. UU. a nuestro país han aumentado un 20 por ciento.

En una breve charla con la prensa presente en el lugar, destacó su respaldo a los diálogos entre el Gobierno y las Farc en La Habana.

“Hemos trabajado con el gobierno colombiano y con sus militares y apoyamos al Presidente en sus esfuerzos de diálogo con las Farc. Así como hemos apoyado a este país en el campo de batalla, lo apoyamos plenamente en la mesa de negociaciones”, afirmó.

El número dos de la administración Obama se despidió entre flashes y apretones de manos, no sin antes asegurarse de llevar consigo tres docenas de rosas rojas que, dijo, eran para su esposa y sus dos nietas.

Antes de partir con rumbo a Trinidad y Tobago, en donde proseguirá una gira de seis días, que concluirá el viernes en Brasil, Biden depositó una ofrenda floral en la capilla de la base aérea de Catam en honor de los muertos en combate tanto en Colombia como en EE. UU. Ayer se celebraba en este último país el Día de los Caídos (Memorial Day).

La visita de la esposa del ‘vice’

Hacia las 10:40 a.m. de ayer, uno de los nocturnos de Chopin –que escuchaban a esa hora los lutieres de la Escuela Taller, situada en el centro de Bogotá– fue interrumpido por el barullo que anunciaba la llegada de una importante visita.

Minutos después, María Clemencia Rodríguez de Santos, primera dama de Colombia, recibía en la puerta del lugar, lleno de trabajo y de sueños, a Jill Biden, esposa del vicepresidente estadounidense, Joe Biden. Acto seguido, las ilustres visitantes recorrieron los salones en los que cerca de 300 mujeres y hombres en situación de vulnerabilidad aprenden carpintería, gastronomía y construcción, entre otros.

“El oficio que enseño transforma vidas porque a mis aprendices no solo les muestro la técnica para enfrentarse a la madera, sino también a las personas”, les contó Fernando Roa, coordinador del taller de carpintería.

Durante todo el recorrido, que duró cerca de una hora, la señora Biden se mostró interesada en las labores de los aprendices. Preguntó sobre las actividades y escuchó muy atenta las explicaciones que le dieron.

WILSON VEGA
SUBEDITOR INTERNACIONAL