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Catalina Robayo, reina de la TV y de una gran cruzada

Es una mujer 'frentera', con ganas de afianzarse en la TV, donde podría reinar.

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22 de mayo 2013 , 10:23 p.m.

No quería ser reina. Terminé en esas porque creo que la vida te tiene una línea trazada. Modelaba y estaba en la universidad cuando me lo propusieron, y no quería porque me daba pena, pensaba que todas eran brutas, que solamente eran niñas bonitas y nada más; pero haber sido Señorita Colombia me ha servido para todo: para ser mejor ser humano, para tener una conciencia social más grande del país, para tener grandes amigas y para lograr este trabajo –refiriéndose a su papel como conductora de la sección de farándula en Noticias RCN–. Gracias a esto descubrí el talento que tengo y no sabía que estaba en mí. Un certamen como este es lo máximo si se sabe aprovechar; si no, es la peor pesadilla”. Desde 2009, cuando Catalina Robayo llegó a Cartagena para representar a Valle del Cauca después de que la candidata elegida por el Comité Departamental no pudo viajar, muchos la llaman reina, pero de unas semanas para acá es presentadora; pues su buen desempeño en este campo incluso la vislumbra como una de las grandes.

Lleva poco al frente de las cámaras y ya la comparan con Andrea Serna. ¿Qué piensa de eso?

Eso significa todo. Mucha gente me lo ha dicho, y que comenten eso es un orgullo muy grande pues apenas estoy comenzando y ya me han tenido en cuenta para otros proyectos diferentes al noticiero.

¿Por qué terminó siendo presentadora?

Fue gracias al reinado y muy impulsada por Raimundo Ángulo, presidente del concurso, y por Alessandro Basile, gerente de producciones del Canal RCN, quienes siempre me dijeron que tenía habilidad para expresarme. En un principio dije que no porque no había estudiado eso ni tampoco me veía en esas, pero cuando iba a entregar la corona el Canal RCN me invitó a participar en una de las transmisiones. A raíz de eso decidieron que querían tenerme en el canal, pero me tomé seis meses sabáticos y al regresar me dieron un curso fugaz de presentación para estar en las transmisiones de noviembre del año pasado. Esa fue la prueba de fuego. Nunca hice casting, pero pienso que ese fue el más grande de todos. Después me llamaron para decirme que querían que hiciera parte del equipo de entretenimiento como presentadora, y durante dos meses ensayé en el set de noticias una hora diaria, hasta que arranqué.

Decían que una de las condiciones que puso al volver al reinado, en 2010, fue que la impulsaran como presentadora

Me da risa que comenten eso y basta ver los resultados. Ninguna reina está en la TV por tener ese título sino por su talento. Un canal no se va a arriesgar a poner a alguien porque sí.

Muchas hicieron el curso y estuvieron en la banca para llegar al set...

Desde el principio me invitaron a ser presentadora en el noticiero, pero el canal y yo éramos conscientes de que no tenía ni la experiencia ni la formación académica para igualarme a quienes están ahí. Ensayé e hice reportería.

¿Cómo la recibieron sus compañeras?

Muy bien. Ya las conocía por el tema del reinado. Llevan años ahí y viven una familiaridad. Llegué prevenida, pero han sido muy generosas conmigo, lindas, queridas y no tengo queja alguna.

Cuentan que a Carolina Soto le dio duro, pues estaba haciendo fila desde hace años…

No es cierto... Bueno, uno no sabe, pero para nada. Es muy buena compañera y ahora está viendo los resultados de todo su esfuerzo porque ya es presentadora y está en lo que luchó, y si hubo algún sinsabor, ya no lo debe tener. Creo que la gente debe saber que el sol sale diferente para todos, y siento que ella lo tiene claro porque jamás ha hecho comentarios o miradas con las que me haya manifiestado una molestia.

Tiene fama de ‘no tener pelos en la lengua’...

Doy mis pensamientos. Hay personas que piensan que por ser figura pública a todo debo decirle que sí y sonreír todo el tiempo, y no. Una vez estaba haciendo una nota y me pidieron una foto y en ese momento estaba con mi entrevistada, y no en el papel de reina, ni de invitada, y dije que no. Estaba trabajando y salieron a comentar que era una grosera, antipática. Lo que digo es que hay momentos en los que uno no quiere, o si quiere, no puede o si puede. Soy una persona normal, que se puede enfermar o tener afán.

¿Para qué otros proyectos la tuvieron en cuenta?

Teleset me llamó para ser parte de Colombia tiene talento, y eso fue un orgullo muy grande pero llegamos al acuerdo de que apenas estoy comenzando y que uno no se puede lanzar al agua así como así y quemarse. Lo mejor es estar seguro. Con todas las bases y el hecho de que me vean con un perfil distinto, para mí es muy importante y eso es lo que quiero vender.

¿Cómo se ve en unos años?

No quiero quedarme solamente en el noticiero; me parecería superaburrido pasar toda la vida en lo mismo. Esa es una gran escuela para arriesgarse más adelante a hacer otro tipo de proyectos. Me encantaría hacer otros formatos y noticias generales, cosa que saben en el canal. Una gran figura que salió de un reinado e hizo un proceso y es una gran periodista es Ángela Patricia Janiot. Ella es lo que yo algún día quisiera ser.

¿Y el derecho? Va en octavo semestre...

Nunca ha existido la posibilidad de no terminar la carrera, pero esto es engancharse rápido, y la verdad no es algo que se mueva cada dos años sino cada 10 o 13 y me llegó la oportunidad. Cuando pedí permisos en la universidad me encontré con que muchos profesores no entendían y me decían que si me iba a presentar un reinado o a cualquier cosa era mi problema, y que si no estaba en clase, no existía; entonces la estoy haciendo paralelamente. No veo el semestre completo pero sí trato de ver electivas por Internet, voy a clases presenciales cada 15 días, y así me graduaré.

Además de ser presentadora es vocera de la Pasarela Rosa de Avon..

¡Sí! Estoy superemocionada con esto porque el cáncer de seno es una problemática del mundo entero. Muchas mujeres mueren por desconocimiento, y si la enfermedad se previene a tiempo se pueden salvar muchas vidas. Soy juiciosa con el autoexamen. Afortunadamente en mi familia no hay antecedentes de cáncer y me han inculcado que hay que ser prevenida. El cáncer lo he vivido de cerca. El esposo de una tía padeció la enfermedad hace dos años y es un proceso muy doloroso para todos porque es ver cómo se desgasta diariamente una persona que uno quiere hasta ver cómo la llama se apaga. Es triste saber que si no se detecta a tiempo, el final será la muerte. Estaré en la pasarela, y como vocera estoy al frente de esta cruzada.

Son muchos compromisos y, en medio de todo, un matrimonio que aplazó para el año entrante…

Fue una decisión que tomamos entre los dos (con su prometido, Juan Pablo Áñez). Será a mitad del año entrante, aquí en Bogotá. Soy muy clásica, lo haremos por lo católico, con un vestido con cola de tres metros, muy familiar y especial porque será el día más importante de nuestras vidas. Lo realizaremos de noche, con invitados de traje largo, con una superfiesta, porque es lo que más se recuerda de un matrimonio, con música guapachosa. ¡Me encantan los ritmos colombianos! Los tambores, la salsa y el vallenato. Mi novio participa en todos los detalles de la boda y cuando tengo tiempo libre busco en Internet todo lo relacionado con el tema.

¿Qué la enamoró?


¡Todo! ¡Es el hombre de mi vida, un tipo soñado! Es un gran ser humano, noble, quiere a su familia, a los animales, que es muy importante para mí; respeta a los demás, la naturaleza, y eso habla de lo que uno es. Todos los días me enamora más y estamos más felices. No solo di con un gran hombre sino con una gran familia, y eso nos tiene muy contentas a mi mamá y a mí.

¿Por qué pelean?


Él pelea conmigo porque es un deportista juicioso, que come saludablemente, y yo no entiendo por qué cuando uno llega a casa no puede acostarse a ver TV en vez de irse a la trotadora. Soy cero deportista, pero trato de cuidarme con la alimentación e intento amar el ejercicio.

CRISTINA ESTUPIÑÁN CH.