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Autodefensas en Michoacán no dejarán armas hasta que narcos lo hagan

En Michoacán, México estos grupos exigen a las autoridades que desarmen primero a los cárteles.

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22 de mayo 2013 , 05:46 p.m.

En el convulso estado mexicano de Michoacán (oeste), donde fueron desplegados miles de soldados y policías, los llamados grupos de "autodefensa" siguen patrullando algunas comunidades rurales armados con pistolas y fusiles, negándose a someterse hasta que se actúe contra el cartel narcotraficante que les acecha.

Las camionetas con rótulos de "autodefensa" y hombres armados a bordo seguían patrullando la mañana de este miércoles por el pueblo de Coalcomán (unos 10.000 habitantes), frente al hotel donde se instalaron centenares de policías desplegados esta semana. "No bajamos la guardia hasta que veamos resultados", recalcó Antonio Rodríguez, un empresario del aguacate de 37 años que se unió a esta guardia comunitaria.

Coalcomán ha sido la última comunidad de la subregión michoacana de Tierra Caliente en el que sus habitantes conformaron un grupo de "autodefensa", siguiendo los pasos de otros pueblos que se habían alzado en armas en meses pasados.

Hace justo una semana, una multitud de personas indignadas llenaron la pequeña plaza ubicada frente a la alcaldía de Coalcomán para apoyar a los alrededor de 200 integrantes de la naciente "autodefensa" en su desafío al cartel Los Caballeros Templarios. "Nos cansamos de pagar la cuota", dice llanamente Adriana, una mujer de 32 años que atiende una farmacia.

La "cuota" es una extorsión que los Templarios exigen semanal o mensualmente a dueños de negocios, agricultores, taxistas, jornaleros y hasta a los alcaldes de la región. "El que no pagaba, nada más lo levantaban (secuestraban) y 'pum, pum', lo mataban", dice Adriana gesticulando con su dedo como si apretara el gatillo.

La empobrecida Tierra Caliente ha vivido en los últimos meses un clima de desgobierno en el que las "autodefensas" detenían a presuntos colaboradores de los carteles y se enfrentaban a tiros con los narcotraficantes que a su vez, para mantener su poder territorial, sitiaron durante semanas algunos pueblos amenazando a grandes compañías para que no les distribuyeran alimentos.

Para enfrentar esta situación, el gobierno mexicano decidió lanzar un operativo del Ejército y la Policía Federal y mantenerlo hasta "devolver la paz" a Michoacán, la misma región donde el expresidente Felipe Calderón dio inicio en 2006 a su cruenta lucha contra el narcotráfico.

El despliegue incluye sobrevuelos de aviones militares y retenes en las carreteras de Tierra Caliente, aunque en esas mismas vías las guardias comunitarias mantienen sus controles. "Primero que desarmen al crimen organizado y luego al pueblo", subraya un joven que porta una playera blanca con la leyenda "Grupo de Autodefensa" en la espalda y, sobre ella, un chaleco antibalas.

En sus patrullajes, miembros de las "autodefensas" de Coalcomán detuvieron la noche del martes al menos a un hombre al que acusaban de ladrón. Esposado, golpeado y sangrando lo pasearon por la plaza del pueblo a la vista de mucha gente que aún estaba en la calle y de decenas de policías federales.

"Territorio libre de cuota"

"Bienvenidos al pueblo de Buenavista, libre de cuotas y Caballeros Templarios", aclara el letrero con el que se topan los automovilistas que deben detenerse en un puesto de control de la guardia comunitaria de esa zona.

Armados y muchos con el rostro cubierto, los guardias comunitarios dicen que la zona en realidad ya estaba segura gracias a ellos.

Lo que exigen es que las autoridades acaben de una vez con Los Caballeros Templarios. "Si quieren, nosotros los llevamos al pueblo o a la guarida, al callejón, a la barranca donde se esconden", dice uno de los civiles armados de Buenavista, que no cree que el Ejército actúe.

Por su parte, Los Caballeros Templarios han acusado a las "autodefensas" de estar vinculadas a otro cartel rival denominado Nueva Generación. Las guardias comunitarias lo niegan aunque el martes el ministro de Defensa, general Salvador Cienfuegos, dejó entrever que algunas sí están financiadas por la criminalidad.

En el retén, los hombres armados se atrincheraron detrás de un altar que originalmente fue construido por Los Caballeros Templarios para honrar al capo Nazario Moreno alias "El Chayo". El narcotraficante, a quien el gobierno dio por abatido durante un enfrentamiento en 2010 sin que se haya localizado el cadáver, fue convertido por sus seguidores en un supuesto santo. El altar, con señales de haber sido baleado, aún conserva una cruz roja, con la que se identifica a los Caballeros Templarios, pintada bajo la inscripción "San Nazario".

Los Templarios, creados en los últimos años a partir de una escisión de otro cártel denominado La Familia Michoacana, se consideran una organización "insurgente" y obliga a sus integrantes a respetar un supuesto código de honor rodeado de misticismo y religiosidad. En la solitaria carretera de curvas pronunciadas que une a Buenavista y Coalcomán permanecen autobuses y otros vehículos incendiados con los que los Templarios bloquearon el paso a los camiones abastecedores de alimentos, medicinas y otros productos básicos, que ya han vuelto a circular.

Las disputas en Tierra Caliente, un valle con un clima seco y en algunas partes árido, también golpearon a sus escasas actividades productivas. En Coalcomán fueron quemados tres aserraderos mientras que los cultivos de limón están vacíos y las empacadoras abandonadas. "Vamos a cortar limón y vamos con miedo. Es que no es justo, que ya pongan cartas en el asunto", reclama María, una madre de ocho hijos de Buenavista.

AFP