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De los bancos y sus clientes

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20 de mayo 2013 , 05:29 p.m.

A mi amigo Lucho le clonaron la tarjeta débito y le sacaron lo que pudieron. Cuando reclamó en el banco, le dijeron que abrirían investigación, pero le dieron a entender que era el principal sospechoso. La investigación no llegó a nada y el banco no respondió por el dinero. Qué sorpresa. Porque nosotros pensamos que nuestro dinero está seguro en los bancos, que de alguna manera está asegurado. Igual daría meterlo debajo del colchón, parece.

Pero la clonación de una tarjeta, si bien es una fisura en los sistemas de seguridad que ofrecen los bancos, no pasa de ser un robo menor porque solo alcanzan a sacar el tope máximo del día. Pero hay fisuras más hondas en los sistemas de seguridad.

Recientemente, el Observatorio para la Paz publicó un comunicado en redes sociales en que denunciaba que fue víctima de un hurto bancario electrónico a gran escala. De alguna manera se metieron al portal que maneja con su banco, de alguna manera hicieron traslados millonarios a cuentas de la misma entidad en todo el país, desconocidas para el Observatorio. De alguna manera burlaron la seguridad que da el famoso ‘token’, que entregan los bancos, que en teoría es la panacea de la seguridad. Y dejaron al Observatorio en la ruina.

Me he enterado, además, de que no han sido los únicos defraudados en los últimos tiempos y de que no se trata de una fisura en los protocolos de seguridad de este banco específico. En el último año, la suma de estos delitos de alta tecnología podría ascender a cuatro mil millones de pesos. Las víctimas preferidas por estos nuevos malhechores del siglo XXI son las pequeñas y medianas empresas. Así que estamos frente a una novedosa manera de robo, que, si no se detiene a tiempo, se convertirá dentro de poco en un nuevo cartel de la delincuencia organizada, que podría superar las ganancias de los carteles de la droga, del contrabando, de la piratería o de la prostitución.

El comunicado del Observatorio para la Paz exige, además de la reposición inmediata de los recursos hurtados, un compromiso total del Gobierno en defensa del consumidor que obligue a las entidades bancarias a mejorar los estándares de seguridad, y que los bancos, todos los bancos, dejen de atraer clientes valiéndose de falsos argumentos de seguridad. Sería importante que aquellos eduquen a sus usuarios cliente en cuanto a medidas de seguridad que les ayuden a prevenir posibles fraudes.

Por lo pronto, y como no lo han hecho, creo conveniente enumerar algunas medidas que usted mismo podría adoptar en su empresa:

1)No haga transacciones en el mismo computador con el que entra a su correo electrónico. 2)Fíjese bien cómo funciona normalmente el portal de su banco y absténgase de continuar una transacción si nota algo extraño en el portal. 3)Si recibe correos de personas conocidas que tienen por asunto algo inusual, como pago de nómina, información tributaria o lo que sea, llame a confirmar antes de abrirlo. Si lo abre, es posible que le instalen un espía en su computador. Cuidado.

Son medidas fáciles de implementar, que evitarán que usted o su empresa sean presas de estos malhechores. Debieron ser informadas por los bancos hace tiempo.

Este no es un problema de uno específico, ni de los bancos colombianos. Es un problema mundial, que podría configurarse como el nuevo cartel del delito, si no aparecen rápidamente las medidas para contrarrestarlo. Y como se trata de un asunto tan delicado, que compromete la banca mundial, ha pasado inadvertido para la opinión pública, aunque existan cientos de víctimas de este tipo de fraude.

Si todos estamos informados correctamente, podremos evitar que este fenómeno crezca.

cristianovalencia@gmail.com